KEB’ TIJAX (2 CUCHILLA DE OBSIDIANA)
Juan José Hurtado
«La memoria no es para vivir en el pasado,
sino para que el pasado no vuelva a repetirse.»
Luis Enrique Sam Colop
Tijax es la cuchilla de obsidiana o pedernal, de doble filo, que sirve para cortar y extirpar aquello que causa daño. Con la obsidiana se puede obtener bordes afilados finos incluso más que los mejores bisturíes de acero. Tijax es la energía de la sanación física, mental, emocional y espiritual, individual y colectiva. Y la sanación solo es posible con diálogo, verdad y justicia, distinguiendo lo que nos daña.
Salud física, mental, emocional y espiritual van de la mano; muchos de nuestros males físicos vienen de la ruptura del balance necesario. Además, la salud no puede pensarse únicamente de manera individual. “Yo no puedo estar bien si los demás no están bien.”
La salud no es un milagro, sino resultado de cómo llevamos nuestros pensamientos, corazón y nuestras vidas. Es también, hasta cierto punto, una decisión; no sana quien no quiere. Tijax es también el poder guerrero para luchar por la vida.
El nawal Tijax está representado por el tucán y el pez espada. El tucán simboliza el poder de las manos que se emplean para curar y cambiar nuestro entorno. El tucán enfatiza la importancia de la comunicación y la verdad en el proceso de sanación y transformación de conflictos. La aguda espada del pez simboliza fuerza y valentía. Representa la capacidad de penetrar hasta lo más profundo y cortar de tajo lo necesario para sanar, es decir, la habilidad de ir a lo que no se ve a simple vista, para enfrentar y superar obstáculos, resolver problemas y sanar heridas, tanto físicas como espirituales, desde su raíz.
2 representa la dualidad y el equilibrio, conceptos fundamentales en la Cosmovisión Maya ancestral. La dualidad son los 2 extremos aparentemente opuestos de una misma dirección, como la tortilla que tiene cara y tiene espalda. No pueden existir una sin la otra, no son separadas una de la otra, sino complementarias conformando una unidad, como el día y la noche, el hombre y la mujer, el frío y el calor, la materia y el espíritu en un continuum… Debe haber un equilibrio entre ambas para alcanzar la armonía.
Agradecemos por lo que podamos tener de salud y pedimos que, si nos falta, se recupere. La energía del Tijax nos invitan a cortar lo que causa daño, a liberarnos de lo que enferma y a restaurar el equilibrio en nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones, individualmente, en nuestras comunidades, el país y el mundo. La transformación comienza con nosotros mismos para ir cambiando a nuestro alrededor. La salud requiere también decisión.
Oficialmente, se está por celebrar la Reforma Liberal de 1871 y la creación del ejército estatal. Es algo que, visto desde los Pueblos, ha causado mucho dolor y sufrimiento pues significa el despojo de las tierras de comunidades indígenas y un instrumento de represión responsable de masacres y tierra arrasada. Esa herida sigue supurando pues no se ha hecho suficiente justicia. De manera que nada que celebrar por lo dicho y mucho por trabajar para que la justicia permita sanidad. Celebramos la memoria y la resistencia de los pueblos, que abre camino al futuro.
