WAQIB´TOJ (6 AGRADECIMIENTO)
Juan José Hurtado
“La existencia florece en su diversidad;
la armonía nace del respeto.”
Toj es la energía que nos permite reconocer a las y los otros – personas, plantas, animales y todo cuanto existe – que nos hacen posibles y agradecerles con sencillez porque nos aportan y nos permiten ser. Es un día para saldar cuentas y devolver de alguna manera lo recibido, por lo que se dice que el Toj es un día de pago. Conlleva un sentido de responsabilidad frente a la otra y el otro. La ingratitud, por el contrario, nos separa de aquello con lo que debemos conectarnos para integrarnos.
Toj es energía de reciprocidad: de recibir y dar, en equilibrio, de manera horizontal. Agradecer no es solo a lo positivo, sino también a lo negativo que nos sacude, nos provoca y nos enseña. No hay vida sin conflictos y de ellos también aprendemos.
El fuego del Toj, al igual que la fuerza de Tojil, nos recuerda que no basta con agradecer; también debemos ser guerreros de la vida, defensores del equilibrio y de la dignidad de los pueblos, porque el fuego no solo purifica y transforma, también convoca a luchar con valentía para preservar la existencia y alcanzar la armonía en la tierra.
El fuego es fuerza dual que da vida, reúne a la familia y une a la comunidad, pero también puede arrasar y volverse incontrolable, recordándonos la responsabilidad de usarlo con respeto y equilibrio.
El pavo es el animal que lo representa pues encarna la idea del pago y la gratitud: nos alimenta con su carne y, al compartirlo en comunidad, cumple la función de reunir, celebrar, agradecer y devolver lo recibido a través de la comida. El pavo, al ser ofrendado en ceremonias o en comidas colectivas, se vuelve símbolo de que la vida se sostiene en la reciprocidad: lo que recibimos debe ser agradecido, compartido y, de alguna forma, devuelto.
6 representa el ojo, símbolo de percepción y conocimiento; ventana del alma y puerta hacia el entendimiento del universo. También simboliza el ciclo de la vida y la renovación, el orden y la armonía. 6 son los colores que representan las 4 esquinas del Universo (rojo, negro, amarillo y blanco) y 2 colores al centro: azul (Corazón del Cielo) y verde (Corazón de la Tierra).
Hoy especialmente agradecemos al entretejido de la vida, su diversidad, la interdependencia que nos hace posibles, que sin las y los demás no existiríamos ni podríamos vivir. La gratitud es virtud que sostiene la existencia y preserva el equilibrio. Nos hace reconocer a quienes les debemos, agradecerles y corresponderles. Nos llama a la sencillez y a la valoración de todo lo que nos aporta. La gratitud fortalece la reciprocidad, evita el egoísmo y recuerda que nadie vive aislado, pues cada acción tiene un efecto en la red de la vida.
Waqib’ Toj nos recuerda que agradecer es reconocer el valor de todo cuanto existe. La creación no se expresa en una sola forma, sino en la diversidad de la vida. Allí donde se respeta la dignidad de cada persona y se cultiva el amor por todos los seres, florece el equilibrio y la armonía. La diversidad que existe en todo, que nos enriquece, cada quien aportando desde lo que es y su naturaleza. No deben promoverse discursos de odio que a su vez fomentan crímenes de odio. Todas las personas somos merecedoras de derechos, independientemente de las diferencias. Dos y tres veces, gracias…
