Recordatorio que no está demás
Miguel Angel Sandoval
Si algo hicimos durante los meses finales del 2025 y lo que va de este 2026, es la constatación de que, de momento, no hay alternativa democrática al gobierno de Arévalo. Nos guste o no, lo entendamos o no. De esa constatación salió una conclusión: para la sucesión democrática, es necesario juntar fuerzas. Nadie puede hacer solo el milagro de Semilla en 2023. Las muestras están a la vista. Es lo que ocurrió con las elecciones de segundo grado, en donde apareció de cuerpo entero el atrincheramiento de los corruptos en todo el aparato legislativo y judicial, así como en instituciones como el TSE y el CGC. Ni hablar de la vergüenza de la PDH.
Pues bien, ante ello el Frente Amplio por la Democracia -FAD- ha planteado a las fuerzas políticas democráticas la necesidad de articular un enorme movimiento político-social para impedir que el pacto de corruptos pueda llegar a ocupar los cargos de dirección del estado guatemalteco. Es lo que hemos planteado a siete fuerzas políticas. Lo que está en juego no es poca cosa. Lo que vemos como objetivo del pacto de corruptos, es la urgencia de mantener, continuar, y profundizar, la ofensiva de la corrupción para hacer del estado y del presupuesto nacional la caja chica de la corrupción. Son los datos que conocemos.
Es por ello que el FAD ha planteado e impulsado una mesa de trabajo con las fuerzas políticas que a su criterio aglutinan a los sectores más progresistas del país. Sin embargo, vemos con preocupación que no hay de parte de algunas de esas fuerzas, un acompañamiento proactivo en el esfuerzo de construir el polo democrático y la alternativa común. Vemos que persisten los esfuerzos aislados, acaso por la inercia y ello hace que el proceso hacia la construcción de una alternativa democrática, sea lento, fatigoso, pero no menos necesario. Es la vieja práctica, son los viejos métodos.
En ese sentido y por esas razones, es que el FAD recuerda estos temas, que, por cierto, y deberían de ser parte de la estrategia política de todas las fuerzas que decimos, antes que temas secundarios o de mera coyuntura. Insistimos, se trata de asuntos de urgencia estratégica y de construcción táctica. Y a ello no se mira, en los tiempos que corren, alternativas de otra naturaleza.
Desde el llamamiento del FAD en noviembre del 2025 el énfasis estuvo alrededor de la lucha en contra de la corrupción y de tener como elementos componentes de su visión, la constitución con su proclama del bien común, junto con los Acuerdos de Paz. De la misma manera, haciendo un llamado a tener en mente las demostraciones masivas y las demandas del 2015 y las acciones en defensa del voto y la democracia del 2023.
Tanto el conjunto de compromisos constitucionales, como los Acuerdos de Paz nos dicen de momentos fundantes en la vida política nacional, mientras que las jornadas del 2015 y 2023, nos muestran que la unidad es el rumbo que debemos recorrer. No partimos de cero. Tenemos un instrumental legal que es posible afinar, y las reservas morales, como se reveló para todos, en los momentos que se señalan. No podemos perder una oportunidad más.
