Algunas claves para entender la situación de Venezuela
Por Kajkoj Máximo Ba Tiul
En Venezuela lo que hubo el 3 de enero fue el secuestro de un presidente, ejecutado por el gobierno de los Estados Unidos, utilizando al ejército o a contratistas/mercenarios armados, esto último aún no se confirma, porque últimamente sus incursiones en otros países han sido de esta forma.
Si lo que pretendían era capturar a Maduro por narcotráfico o por algún otro delito, el gobierno de los Estados Unidos tendría que haber solicitado al FBI su captura y este emitir una alerta, solicitado por la Fiscalía y por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y esto no sucedió.
El delito por narcotráfico se está desvaneciendo, sobre todo porque el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, dijo que no existe el cártel de los Soles y no lo reconoce como un grupo criminal del narcotráfico.
Se rompe el derecho internacional, que tiene como base la soberanía, igualdad, no intervención, buena fe, solución pacífica de controversias, prohibición del uso de la fuerza. Los Estados imperialistas siempre maquillan, como legal la violación a las normas y no les importa romper, con lo que ellos defienden como “orden” y, es más, lo desconocer tal y como lo hizo Trump.
El uso de la fuerza de un Estado contra otro Estado está prohibido en la Carta de Naciones Unidas, desde 1945, y en la Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA) desde 1948.
Se rediseña la doctrina Monroe2, bajo el nombre “Estrategia de Seguridad Nacional 2025”3, que significa impulsar el proyecto de Trump 2.0, donde presenta como objetivo el control de toda América Latina, sobre todo el sur del continente, en donde hay muchos bienes naturales que son de su interés.
Bajo la excusa de luchar en contra del terrorismo, el narcotráfico, y el lavado, implementa políticas coloniales, cuando el fondo busca apoderase de los bienes naturales de los países, como el petróleo, litio, oro, plata y otros minerales como las tierras raras. No olvidemos que Venezuela posee un total de 304,000 miles de millones de barriles de petróleo, además del oro del Orinoco y de otros minerales que son ambicionados por Estados Unidos, para el desarrollo de su modelo energético. Para competir con China, Rusia.
Intervención militar, intervención humanitaria, son acciones que utiliza bajo la excusa de instaurar gobiernos no dictadores y democráticos, aunque solapando a gobierno títeres como el de Noboa, Bukele y Milei; porque su objetivo es colonizar y controlar a los países para explotar y expoliar los territorios. Los Estados Unidos de América han invadido militarmente a numerosas naciones alrededor del mundo, desde su guerra de independencia en 1775 hasta la fecha. Dichas invasiones han sido numerosas, y se han visto motivadas por distintos factores, buscando defender los intereses de la nación norteamericana alrededor del mundo,4 sin olvidar que, para construirse como nación tuvo que masacrar a muchas comunidades de pueblos originarios, que hoy viven en reservas.
Estados Unidos sabe que una operación terrestre requeriría de la aprobación del Congreso, y sería mucho más sangriento que el secuestro de Maduro5 y mucha más inversión para Estados Unidos y entonces su amenaza de hacerlo, tendría que haber pasado por mucha discusión, aunque por lo criminal que es, puede hacerlo incluso violando su propia norma y mecanismo interno.
La acción contra Venezuela, muchos gobiernos y líderes del mundo como Lula Da Silva, Sheinbaum, Petro, Xi Jinping, Putin, incluso lideres fascistas y de extrema derecha, como Marine Le Pen de Francia, advierten que con esto Estados Unidos cruzó una línea inaceptable y establecen un precedente peligroso para toda la comunidad internacional y, por eso se invoca el artículo 2 de la carta de las Naciones Unidas, para rechazar el uso unilateral de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado.
Se rechaza esta agresión contra Venezuela, no para defender a una dictadura, sino, porque hay que defender la soberanía de cualquier territorio. Solo los ciudadanos de un país tienen derecho a “decidir sobre el modelo de vida y de régimen” en la que quieren vivir. Ningún país extranjero puede intervenir en otro. Estados Unidos “actualmente se encuentra en una situación inestable”, de declive a nivel global, un factor que lo induce a imponer su hegemonía al margen del Derecho Internacional. Ese grosero irrespeto por la ley coloca al mundo ante nuevos conflictos militares.6
A Trump le importa poco las resoluciones que puedan surgir de organismos internacionales como la ONU, la OEA o la UE, que hasta el momento las declaraciones de sus miembros han sido tibias o ambiguas, porque Estados Unidos tiene mucha fuerza para impedir cualquier acción que le afecte o que sea vinculante.
Importante sería, que las potencias no occidentales presentarán resoluciones mucho más fuertes y en contra de esta acción de Estados Unidos. Pero así cómo están las fuerzas en el mundo se ve muy difícil que las haya no políticamente correctas. Por ejemplo, en América Latina el fascismo y Trump comienzan a tener control en la mayor parte del territorio, incluso fortaleciendo el discurso antichavista y antimaduro, con Milei en Argentina, Noboa en Ecuador, Bukele en el Salvador, Kast en Chile, Mulino en Panamá y otros líderes como Uribe y Duque, en Colombia; y Dionicio Gutiérrez en Guatemala, ponen en duda alguna decisión más fuerte en la CELAC o el MERCOSUR. Tiene el control en Honduras, Costa Rica, Panamá, El Salvador e incluso podríamos contar en esta misma línea a Arévalo de Guatemala, como para tener una resolución más contundente en Centro America. En el CARICOM, los 15 países que la conforman están divididos, a pesar que algunos tienen apoyo de Petrocaribe.
Con el secuestro de Maduro Trump también pretende desestabilizar a los países que dependen de Petrocaribe, que integran los países del ALBA, principalmente Nicaragua y Cuba, a quienes quiere ahogarlos poco a poco, quitándoles el suporte energético que les brinda Venezuela. Aunque, tengan apoyo de China, Rusia, Irán y otros países África, no les alcanza para sobrevivir a este caos.
Las capacidades militares de Estados Unidos son mayores a cualquier país de América latina, pero corre el riesgo de convertir el éxito de lo táctico en un gran problema, sobre todo, porque ya no estamos en los tiempos de guerra fría, cuando aún existía el bloque socialista y que se derrumbó con la caída del muro de Berlín. Además, porque pensar que puede impulsar un modelo unipolar a la gringa, con ideas de muchos años atrás es un error, porque ahora y a pesar de su dependencia del norte, muchos países, saben que su soberanía no puede ser pisoteada.
Con todo esto, se puede pensar que Estados Unidos podría consolidar su control en Venezuela, pero para eso requerirá de mucho tiempo. Algunos han pensado que para extraer la cantidad de petróleo que necesita, primero debe hacer una gran inversión económica y muchos años de trabajo. Además, debe lograr que China y Rusia, giren su mirada hacia los países africanos o asiáticos. Y, que la trilogía de países de América Latina más fortalecidos de Brasil, Colombia y México, acepten que todo ha terminado y que la intervención sea un camino.
La alternativa podría ser desarrollar procesos de resistencia en las regiones anticolonialistas, como América Latina, África, Asia, etc. En el caso de América Latina, Brasil, Colombia y México podrían liderarla imponiendo sanciones a Estados Unidos, pero es difícil pensar que lo pueden o quieran hacer, prueba de ello es la llamada de Petro a Trump7 y esperar que China y Rusia, en vez de retirarse de la región, lo fortalezca.
El uruguayo Raúl Zibechi,8 dice que “el imperio actúa de un modo muy similar al narco: amenazando, comprando, atacando cobardemente para apropiarse de los bienes colectivos de comunidades y pueblos… y que Trump no está loco. Representa los intereses de las grandes empresas y del Estado… y que pretende controlar Occidente y su patio trasero”, entonces, otro escenario podría ser escalar la militarización de países que le son de interés y que cumpla con su ambición de intervenir los que se le opongan México, Colombia y otros.
Estados Unidos está atacando la integridad y la soberanía, no de Maduro, sino del pueblo venezolano y lo puede hacer en cualquier otro país, si lo dejamos. Porque ahora es Venezuela, y después puede ser cualquier país. La ambición del imperialismo estadounidense, ahora, puede ser repetido por cualquier otro imperio, es una amenaza para todos y puede empeorar nuestra situación en América Latina.
Desde hace muchos años hemos insistido que nuestra única salvación es volver al komun. Fortalecer nuestra organización propia, para prepararnos ante estas ambiciones imperialistas que vengan de cualquier país, aunque no sea la total garantía, pero puede ayudarnos si eventualmente nuestros territorios son invadidos por mercenarios, para llevarse nuestros bienes o para convertir nuestros territorios en zonas militares para intervenir en otros países.
“NUESTRAS RIQUEZAS SIGUEN SIENDO NUESTRA POBREZA”.
- Comunidad en idioma Poqomchi.
↩︎ - https://biblioteca-repositorio.clacso.edu.ar/bitstream/CLACSO/272988/3/200-Doctrina-Monroe.pdf, visto por última vez el 9 de enero de 2026. ↩︎
- https://www.lampadia.com/wp-content/uploads/2025/12/NSS-11_2025-Estrategia-de-seguridad-nacional-de-los-Estados-Unidos-de-America.pdf, visto última vez el 9 de enero de 2026. ↩︎
- https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Intervenciones_militares_de_los_Estados_Unidos, visto última vez el 9 de enero de 2026. ↩︎
- https://www.telesurtv.net/medvedev-secuestro-presidente-maduro/, visto última vez el 9 de enero de 2026. ↩︎
- Ibidem. ↩︎
- https://www.youtube.com/shorts/LqVUBgpq_UI, visto última vez el 9 de enero 2026.
↩︎ - https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/01/09/opinion/los-movimientos-y-los-pueblos-ante-la-ofensiva-de-la-muerte
Fuente: www.prensacomunitaria.org
