WAJXAQIB’ TIJAX (8 CUCHILLA DE OBSIDIANA)
Juan José Hurtado
“No sana la herida que se oculta;
sana la que encuentra verdad, justicia
y camino para volver a la vida.”
Tijax es la cuchilla de obsidiana o pedernal, de doble filo, que sirve para cortar y extirpar aquello que causa daño. Con la obsidiana se puede obtener bordes afilados finos incluso más que los mejores bisturíes de acero. Tijax es la energía de la sanación física, mental, emocional y espiritual, individual y colectiva. Y la sanación solo es posible con diálogo, verdad y justicia, distinguiendo lo que nos daña.
Salud física, mental, emocional y espiritual van de la mano; muchos de nuestros males físicos vienen de la ruptura del balance necesario. Además, la salud no puede pensarse únicamente de manera individual. “Yo no puedo estar bien si los demás no están bien.”
La salud no es un milagro, sino resultado de cómo llevamos nuestros pensamientos, corazón y nuestras vidas. Es también, hasta cierto punto, una decisión; no sana el que no quiere. Tijax es también el poder guerrero para luchar por la vida.
El nawal Tijax está representado por el tucán y el pez espada. El tucán simboliza el poder de las manos que se emplean para curar y cambiar nuestro entorno. El tucán enfatiza la importancia de la comunicación y la verdad en el proceso de sanación y transformación de conflictos. La aguda espada del pez simboliza fuerza y valentía. Representa la capacidad de penetrar hasta lo más profundo y cortar de tajo lo necesario para sanar, es decir, la habilidad de ir a lo que no se ve a simple vista, para enfrentar y superar obstáculos, resolver problemas y sanar heridas, tanto físicas como espirituales, desde su raíz.
8 está asociado con la creación y la renovación. También se relaciona con el concepto de equilibrio y armonía en la vida y en la naturaleza, lo que proporciona alegría y paz. Es un número que simboliza la unidad y la cohesión dentro de la comunidad y la familia.
Agradecemos por lo que podamos tener de salud y pedimos que, si nos falta, se recupere. La energía del Tijax nos invitan a cortar lo que causa daño, a liberarnos de lo que enferma y a restaurar el equilibrio en nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones, individualmente, en nuestras comunidades, el país y el mundo. La transformación comienza con nosotros mismos para ir cambiando a nuestro alrededor.
La salud requiere también decisión. Vemos con optimismo que el Fiscal General del Ministerio Público esté tomando acción para que no se continúe criminalizando a periodistas. Lo mismo debe hacer con líderes comunitarios que promovieron la defensa de la voluntad popular, funcionarios de justicia obligados al exilio, defensores del territorio, estudiantes y otras personas defensoras de derechos. Sabemos que es el sistema el que está podrido y que el cambio de una persona no cambia todo. Pero también creemos que las personas correctas en puestos clave pueden iniciar cambios. Que los presos políticos recuperen su libertad, que se creen condiciones para que quienes se encuentran fuera por la persecución política disfrazada de legalidad puedan regresar y que se comience a perseguir a quienes realmente lo merecen.
Sabemos que sanar es un proceso, paso a paso y hay que ser firmes en el andar. Estamos en un ciclo que nos llama a poner orden en las cosas y cambiar.
