OXLAJUJ TZ’I (13 PERRO)
Juan José Hurtado
“La palabra verdadera crea vida,
ordena el camino
y pone la autoridad
al servicio del bien común.”
El nawal Tz’i es la energía de la palabra verdadera y justa, con la que nombramos y construimos nuestros mundos de manera colectiva que también es individual. La palabra tiene dirección: puede servir a la verdad y a la vida, o convertirse en instrumento de mentira y opresión. Es interna y hacia los demás, veraz y mentirosa, sincera o manipuladora, que conecta o separa, que acaricia o hiere… La palabra lleva energía, tiene fuerza y poder; hay que saberla manejar, con responsabilidad. Según el Popol Wuj, el mundo surgió con la palabra, cuando los creadores y formadores dialogaron y consensuaron.
Tz’i es además el valor de la palabra, es decir, la palabra debe ser verdadera y lo que se dice se cumple; por lo que representa también lealtad y coherencia. Dijo Martí: “La mejor manera de decir es hacer”.
Asimismo, el tz’i representa las leyes y normas que se deben cumplir para que haya justicia. El valor sagrado de la palabra es fundamento de la justicia y la convivencia. Tz’i es autoridad.
Los animales que lo representan son el perro y el coyote. El perro es guía conductor, anuncia, avisa, protege y, como cazador, es proveedor. Es guardián del orden natural y la palabra justa. Como toda dualidad, presenta rasgos positivos y negativos; a la vez de ser leal a sus dueños y protegerlos, representa ambición desmedida, avaricia y hedonismo. Asimismo, en los cuentos ancestrales mayas, Tío Coyote es el embustero, al que hay que vencer; pero también es astuto y capaz de adaptarse.
13 es el nivel más alto de energía por el que pasan los 20 nawales, es decir, es una unidad de medida fundamental. Es un número sagrado que simboliza el movimiento y la evolución del universo; representa la completitud y la perfección del ciclo, el cierre de un ciclo para dar lugar a otro, o sea, movimiento, cambio, transformación y evolución. Tiene una conexión profunda con el cuerpo humano, específicamente con las 13 articulaciones principales.
El sistema actual predominante en el mundo y particularmente en Guatemala, la palabra dominante es la de aquellos que la utilizan para mentir, engañar, para tergiversar las leyes con el propósito de favorecer a minorías criminales, corruptas, opresoras y explotadoras, y para perseguir a quienes están por la democracia y el ejercicio de derechos.
Cuando la palabra se vende, la justicia se corrompe; cuando la palabra se dignifica, los pueblos recuperan su camino.
Que la palabra verdadera y transparente prevalezca. Que nuestros discursos sean de vida construcción y no de muerte y destrucción.
