JULAJUJ TZ’IKIN (11 PÁJARO)
“Cuando unos pocos acaparan todo,
se rompe el equilibrio
que sostiene la vida de los pueblos.”
Juan José Hurtado

Tz’ikin es pájaro que representa la energía de la abundancia de los bienes materiales y espirituales necesarios para una vida modesta, digna, plena y satisfactoria. En la actualidad, que vivimos en un sistema capitalista neoliberal, tz’ikin se asocia al dinero y la riqueza económica. Sin embargo, en la Cosmovisión Maya ancestral no existe la idea de acumulación sino de contar con lo suficiente para satisfacer lo necesario. No hay lugar para lo superfluo y ostentoso, sino un consumo consciente, responsable y sostenible. El Buen Vivir nos habla de una vida plena sin excesos, individual y colectiva, material y espiritual, en armonía y equilibrio entre seres humanos, Madre Naturaleza y las energías del Universo.
Tz’ikin es representado por las aves en general y particularmente por el águila, que tiene una visión panorámica, amplia, vigilando desde las alturas, capaz de distinguir el detalle en medio del contexto. Cuando el águila caza, tiene objetivos claros, es fuerte y certera. Representa entonces fuerza, poder, sabiduría, vigilancia y libertad. Simboliza además al guerrero y tiene conexión con el sol.
Desde la sabiduría maya, Tz’ikin es complementaria con Ix pues el jaguar, guardián de la Madre Tierra y de la noche, nos recuerda la profundidad de la vida que nos sostiene y el águila, con su mirada amplia desde el día, nos enseña a tomar solo lo necesario, con conciencia y responsabilidad. Entre la raíz y la visión se teje el equilibrio: recibir sin despojar, vivir sin derrochar, cuidar para que la vida continúe.
11 significa dualidad y polaridad, 2 veces 5 y uno al centro; simboliza la unión de energías opuestas que deben balancearse para alcanzar equilibrio, armonía e integridad. Es también símbolo de transformación.
Dos y tres veces, gracias a la Madre Tierra y a las energías del Universo por lo que nos brindan para que vivamos. Pedimos que no nos falte lo necesario para que todas y todos tengamos lo que requerimos para una vida digna y plena, como personas y como pueblos.
Reafirmamos que el problema en el mundo no es que no haya medios de vida suficientes, sino que están muy mal distribuidos. Mientras las mayorías viven con hambre y muchas limitaciones, unos pocos siguen despojando a los Pueblos, concentrando la riqueza y derrochándola. Son esos pocos los que tienen realmente el poder de decisión y lo usan para imponer lo que a ellos convienen. Su ambición desmedida conduce a formas de ser y conductas corruptas y prepotentes.
Podemos y debemos cambiar. No es fácil pues el primer cambio está en nuestras mentes y corazones; debemos cambiar la forma de entender la vida comenzando por nosotros mismos. Que Tz’ikin nos dé la claridad y valentía del águila para reconocer las injusticias y transformar las estructuras que sostienen el despojo, la desigualdad y la corrupción. Trabajemos por una sociedad donde la abundancia sea compartida y la dignidad alcance a todas y todos.
Puede suscribirse al canal de WahtApp para recibirlo directamente en su aplicación https://whatsapp.com/channel/0029VbAwDoGCsU9Q5NzyEw2f
