Democracia chapina vista por Miguel Ángel Asturias
Miguel Angel Sandoval
En unos cuantos meses habrá una convocatoria para las nuevas elecciones en nuestro país. Otra vuelta en el carrusel de las Alegres Elecciones, como alertaba la pieza teatral de Víctor Hugo Cruz. O como decía Asturias en uno de sus poemas, es el caso de hablar… Para cuando haya el llamado a nuevas elecciones, Asturias ya estará descansando en nuestro país, pero sus advertencias sobre la democracia a la chapina espero que tengan mejores lectores.
Si vemos con frialdad y sin apasionamientos, podemos concluir que las elecciones no han permitido o no han servido para abordar los cambios estructurales indispensables que el país requiere para poder dar pasos como un país que cuente con una democracia real, no con la de mentiritas que tenemos en la actualidad. Como he dicho en reiteradas oportunidades, es necesario una lucha a brazo partido para salir de la barbarie en que nos encontramos y dar paso a una democracia real no de ficción. Sin presos ni exiliados, sin marginados ni discriminados.
No hablo al tanteo. Tuvimos las elecciones del 2023 y con ellas las expectativas crecieron, mucho, mucho. Pero hay un largo trecho entre las expectativas y las realizaciones. Es duro constatar, pero es dramáticamente real. Un par de ejemplos pueden ser suficientes para ilustrar sobre esas carencias, limitaciones y olvidos. Es el caso de Pacheco y Chaclan que continúan presos, acaso secuestrados. ¿Por la falta de democracia?
Es posible pensar en Pacheco y Chaclan presos en un sistema democrático. Salvo que se haya instalado el cinismo en nuestro país. O que se pretenda hablar de 30 años de firma de la paz y de desarrollo democrático con estos líderes presos y con la existencia de un grupo enorme de exiliados, por buscar justicia o defender resultados electorales. ¿Hay democracia con presos y exiliados?
En esas condiciones nos encontramos hoy. No basta solo con decir que la democracia es imperfecta y que la misma es perfeccionable. Estoy diciendo que existen estructuras del estado que funcionan con lógica antidemocrática. Ejemplos de ello tenemos y muchos. Así pasa en la USAC hoy. Los opositores al usurpador ganaron 21 cuerpos electorales, que fueron desconocidos por el mismo usurpador, pero lo más grave, fueron esta burda maniobra antidemocrática, ¡¡¡fue avalada por las más altas cortes!!!
Los grupos campesinos firmaron un acuerdo agrario con el electo presidente Arévalo, y hoy a dos años y medio, el acuerdo sigue en las gavetas. Eso, ni aquí ni en China es una manera de hacer democracia. Es cualquier cosa, menos una expresión democrática. Y no quiero continuar con los ejemplos que nos dicen que no estamos ante la existencia de un régimen democrático, sino ante una especie de híbrido, con instituciones formalmente democráticas, pero con bolsones que funcionan como dictadura.
Se habla ya con naturalidad, que existe la dictadura de la toga. Fuera, por supuesto, de los poderes fácticos que le tienen miedo a la democracia. Es por esta última razón que fue suspendida por la CC una consulta comunitaria en el área Ixil. Y fue suspendida a petición-exigencias, de las élites económicas, y políticas de este país. Son los hechos documentados de forma amplia.
De nuevo uno se pregunta. ¿Puede haber democracia sin consultas con la población debido a que así lo dice la CC a exigencia de sus patrones reales? O puede haber democracia con unas 40 franquicias denominadas partidos políticos, ¿Sin programa, sin ideología y que nadie conoce? Con símbolos partidarios que más parecen un zoológico, como pueden ser un elefante, un gallo, un jaguar, un caballo, una paloma. ¿Pero cuál programa?
Todo esto viene a cuento pues hace ya unos 60 años, Miguel Angel Asturias que ahora está de moda pues sus restos se repatriarán en unos meses, decía al analizar al gobierno civil de Julio Cesar Méndez Montenegro, que presentado como el tercer gobierno de la revolución, sería un gobierno prisionero de los militares, que a diferencia de lo que vemos hoy, no serían éstos los que le ponen la hipoteca al gobierno que venga, sino las instituciones convertidas en cotos privados del pacto de corruptos. Es el caso de las altas cortes, como ya se ha visto y que les ha ganado el calificativo de dictadura de la toga.
Escribía Asturias: “Al margen de este comentario hay que decir que en materia alguna el problema guatemalteco es solo de carácter eleccionario. Dar soluciones eleccionarias a lo que sucede en Guatemala y otros países latinoamericanos es desconocer las realidades vivientes en aquellos países”. Ojo, no estaba hablando de la situación actual, pero algo se parece.
Continúa diciendo nuestro premio Nobel Miguel Angel Asturias, “Que las elecciones han sido casi siempre en esos países una farsa, muy bien, pero ahora ya ni esa farsa sirve y se torna en tragedia, como puede ocurrir en Guatemala. “Estos propósitos de Asturias se pueden leer en el tomo 2 de una antología de textos de Asturias titulada “Antes del Relámpago”, con el respaldo del Ministerio de Cultura. En las páginas 227 a 240.
Estas reflexiones de Asturias parece que fueran hechas en estos días, pues si analizamos con detenimiento lo que ocurre en nuestro país con la llamada democracia o el proceso electoral que viene, en realidad parece que estamos ante una nueva expresión de las alegres elecciones de Víctor Hugo Cruz, o las reflexiones cargadas de conocimiento y de alerta o alarma, que daba Miguel Angel Asturias en 1966 el premio Lenin de la paz y nobel de literatura.
Ahora bien, esto que se señala en esta nota, tiene que ver con las perspectivas reales para las próximas elecciones. Si, como ya sabemos, las derechas, o las elites de toda la vida, que caracterizamos como el pacto de corruptos, que ahora cuentan con la visión binaria realmente propia de la guerra fría de los EEUU y de personajes como el jefe del departamento de Estado, el cubanito Rubio, que andan a la caza de chairos, zurdos, etcétera, piensan que los progresistas de este país, tienen que ser cazados y expulsados de la vida política, pues el desafío es mucho mayor.
En esa dirección leía un post en redes sociales sobre lo que se considera puede ocurrir en nuestro país. Y lo cito de manera textual “Hay una constante en las últimas elecciones en Latinoamérica. Elecciones amañadas con las TREP, vía manipulación de algoritmos y otras trampas. Sin aludir lo presente.”
Lo señalado a lo largo de estas líneas nos dice varias cosas. Lo que Asturias miraba y valoraba hace 60 años, es lo que ocurre ahora, con la sola diferencia de que existen las redes sociales, y que los mecanismos de la ciencia informática han generado nuevas herramientas para el fraude electoral o mejor, para la adulteración de los resultados políticos de los procesos eleccionarios.
Vivimos el proceso electoral de los años 60 en donde los resultados fueron adulterados por la presencia del ejército, pero ahora, es por la existencia de la dictadura de la toga y otras instituciones cooptadas por el pacto de corruptos, que como vimos, intentaron adulterar los resultados políticos del proceso electoral del 2023. Y señalo que son los resultados políticos, pues es inconcebible que los defensores del triunfo electoral estén guardando prisión, que los defensores de la justicia sigan en el exilio, o que una institución como la USAC siga secuestrada por la ilegalidad y la burla a la convivencia democrática y pacífica en nuestro país.
Por ello las reflexiones de Miguel Angel Asturias tienen tanta validez en esos años como ahora. Y entonces surgen las preguntas que se deben responder: ¿Están las fuerzas progresistas conscientes de esa tendencia perversa que en nuestro país es más que real, es concreta y actúa todos los días? Y ante ello, ¿están las fuerzas progresistas dispuestas a intentar modificar eso con la más amplia alianza de los progresistas, revolucionarios, demócratas, y todos los sectores de nuestro país para cortar el paso a los del pacto de corruptos?
Se que la respuesta no es fácil, ni de manual, pero en las actuales condiciones hace falta vencer las tendencias retardatarias, que, con las nuevas técnicas informáticas, desvirtúan, estafan, alteran los procesos electorales. Y esto solo tiene solución en la política, en las alianzas, en los compromisos. La experiencia vista en cualquiera de los países que han superado la marginalidad de las fuerzas progresistas, nos dice que de una convicción de que solos, no se va a ninguna parte, y de que solos, no se logra alcanzar victorias.
