Soberanía y Paz, no es mucho pedir
Miguel Ángel Sandoval
Desde hace algunas semanas el gobierno de los EEUU insiste en agredir a Cuba de muchas maneras. Unos días es la vieja historia de una dictadura, otro es el fracaso del socialismo, al siguiente es por el riesgo a la seguridad nacional de EEUU, y de manera reciente el grito en el cielo por el derribo de dos avionetas en espacio territorial cubano, luego de múltiples advertencias. Esto está documentado en el filme “Operación Avispa”, protagonizado por Penélope Cruz y Gael García.
Solo una reflexión al respecto. Recuerdo que los EEUU tienen años y años, al menos 65 de estar operando para derrocar al régimen cubano. Con ataques armados, sabotajes de todo tipo, desinformación, medidas extraterritoriales, cerco diplomático, bloqueo naval y económico-financiero desde hace muchos años. El colmo fue el reciente bloqueo energético, en una muestra de brutalidad sin par. ¿Con qué derecho? Cabe una pregunta ¿Qué razones llevan a Cuba a defender su Soberanía, su independencia, su dignidad y su modelo político? ¿Y qué más razones puede invocar EEUU para tratar de impedir que Cuba siga su camino?
Afirmo: todoes los intentos de EEUU contra Cuba se han realizado y se realizan, en abierta violación al derecho internacional, a todas las normas y convenciones internacionales, en contra de la ONU, en contra de las naciones civilizadas, en contra de todo. Y ello condenado desde hace años en votaciones en la ONU de forma arrolladora. Son acciones sin ninguna legitimidad, sin nada que tenga un olor a legalidad. Es la brutalidad que debemos impedir. Y lo menos que podemos hacer es exigir para Cuba Soberanía y Paz.
Resulta que las avionetas fueron derribadas en 1996, luego de muchas advertencias, denuncias, comunicaciones diplomáticas, prensa, y gestiones privadas. De todo esto hay una larga historia. Son los 5 presos cubanos que fueron detenidos en Florida acusados de espionaje, por haber infiltrado, precisamente, la organización Hermanos al Rescate. O sea, que el gobierno de Cuba tenía información de sobra, sobre los motivos de este grupo contrarrevolucionario pagado por la CIA.
Y ahora como expresión de su necia búsqueda de un pretexto, acusan a Raúl Castro de ser el responsable de ello, sin tomar en cuenta que un hecho ocurrido hace más de 30 años, en un incidente creado, animado, operado, por contrarrevolucionarios financiados por la CIA, y denunciados oportunamente por la inteligencia cubana, no pueden dar lugar a semejante despropósito. Por ello la reacción de miles y miles de cubanos en respaldo a Raúl y la disposición a luchar en contra la anunciada invasión en Cuba.,
Pero no se crea que Cuba es un flan como dicen los cubanos. Ya se han desplegado las defensas en eso que los dirigentes de ese hermano país denominan la guerra de todo el pueblo. Y, además, Cuba no está sola. Rusia y China, México, Brasil o Colombia, dicen con claridad que rechazan cualquier intento de ir en contra de la soberanía de Cuba y en contra de la paz en ese país y Latinoamérica, pues a nadie escapa que los efectos de una agresión armada afectarían a todo el continente. Pero, sobre todo, es nuestro deber impedir un baño de sangre en ese hermano país.
No podemos olvidar que Guatemala es parte del Caribe, que desde hace muchos años es zona de paz, y que compartimos un mar entre dos naciones ligadas por lazos históricos. Parecería que es momento de que el gobierno de nuestro país se pronuncie por la paz en la región y por la soberanía de Cuba. En este momento eso es relevante y no pasaría desapercibido por la sociedad guatemalteca.
