Para entender el desarrollo de la guerra global en curso

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Andres Piqueras, profesor senior de la Universidad Jaume I

Las claves geoestratégicas del mundo en tensión devastadora que deja un capitalismo en abierta degeneración no pueden entenderse pensando en meros campos opuestos. Los factores geoeconómicos, geoecológicos que acompañan a los geoestratégicos se entrecruzan y solapan en función de una gran cantidad de variables. De las infraestructurales, económicas y sociales venimos hablando aquí en abundancia. Así que vamos a dar hoy un nuevo repaso a las estratégicas.

Hemos analizado en repetidas ocasiones que Estados Unidos lleva décadas desarrollando una Geoestrategia del Caos, como parte de su Guerra Global de largo plazo (para ir haciéndose poco a poco una Guerra Total) contra el Mundo Emergente. Dentro de ese proyecto necesita la subordinación y alineación máxima del resto de formaciones centrales (eso que se denominó a sí mismo “Occidente”) y que en conjunto han conformado el Imperio Occidental de 500 años. También requiere la domesticación vasalla del continente americano a sus mandatos. Paso imprescindible para poder desatar con cierta eficacia guerras en el resto de continentes y sus océanos.

Los golpes de Estado electorales, judiciales (y militares en el caso de Venezuela) que viene protagonizando en América, le aseguran ese disciplinamiento máximo del resto de las formaciones socioestatales americanas y, por tanto, el libre acceso a sus recursos continentales [LA GUERRA TOTAL ENTRA EN UNA NUEVA FASE DE INTENSIFICACIÓN – El blog de Andrés Piqueras]. Canadá y Groenlandia no escapan a eso, como el actual presidente imperial viene advirtiendo (o amenazando) frecuentemente.

Los gobiernos rosas de México y Brasil están también en su punto de mira, porque Estados Unidos ya no aceptará ningún atisbo de socialdemocracia en el que considera “su” continente.

En cuanto a Cuba, USA está llevando a cabo un lento estrangulamiento (digámoslo claro, GENOCIDIO) del pueblo cubano, sin que nuestros “medios de comunicación” (en realidad, medios de difusión masiva de ideología capitalista) le presten apenas atención, y cuando lo hacen sea para culpar al gobierno de la Isla del genocidio en curso que el Imperio comete contra su pueblo (¿quizás por no ser totalmente sumiso a sus mandatos, como hoy se exige a cualquier país del mundo?). 

Ya hay muertes diarias de infantes, así como de enfermos en general, nacimientos malogrados, a causa de falta de suministro energético en los hospitales, falta de alimentación correcta o directamente imposibilidad de adquirir o transportar alimentos, cosechas desaprovechadas por falta de energía, situación existencial límite de una población a la que la han secuestrado la energía propia de la era industrial.

Nicaragua tampoco escapará a la continuación del asedio y/o agresión, directa o indirecta, una vez Estados Unidos considere que ha llegado el momento de volver a apretarla el cuello. Ya nuestros medios de difusión masiva de ideología capitalista han comenzado de nuevo a insistir sobre su carácter de “dictadura”. Ya se sabe, primero hay que calentar el ambiente para que después las aberraciones de Estados Unidos parezcan lógicas. Es parte del papel de esos media.

Obviamente, todo esto no lo finiquitará la potencia imperial sin una creciente resistencia de los pueblos (los propios golpes electorales y judiciales a los que se ve forzada son testimonio de que esa sumisión colectiva no le resulta fácil), pueblos que poco a poco irán encontrando formas de organización y de lucha acordes con esta nueva fase de todo o nada a la que aboca Estados Unidos al continente.

EN ASIA

Estados Unidos ha proclamado a los cuatro vientos que va a llevar a cabo una guerra económica total contra Irán, que afecta, como es habitual en sus agresiones, también a terceros países que comercien con la República Islámica. Lo cual es doblemente ilegal según el derecho internacional y la ONU. 

La guerra económica de USA, que llama “sanciones”, ha incluido en los últimos años a Bielorrusia, Burundi, Corea del Norte, Irán, Libia, Nicaragua, Cuba, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Rusia, Sudán, Siria, Venezuela y Zimbabwe; Estados a los hay que agregar entidades como las Repúblicas Populares de la región de Donbass (en Ucrania) y el Hezbollah libanés (así como buena parte de la población de Yemen, donde los hutíes entran y salen a antojo de la lista de “terroristas” dictada por EE.UU.), entre otras. 

Esas sanciones constituyen actos de guerra condenados por la ONU, que causan indescriptibles sufrimientos y mortandad en las poblaciones afectadas, a menudo más que los ataques militares, pero que pasan mucho más desapercibidas para las sociedades del mundo. Cumplen, además de con los objetivos geoestratégicos del Caos, con metas geoeconómicas y geoecológicas sustitutorias de la acumulación de capital, en lo que constituye un crecimiento militarizado sin real acumulación de capital.

El ‘encauzamiento’ de Armenia hacia el campo de la OTAN y, en general, el creciente control de esa zona del Cáucaso -con el estratégico corredor de Zangezur como objetivo apoyado por Inglaterra y Turquía-, no deja de ser un golpe de larga y paciente elaboración a Rusia y a Irán [MÁS PASOS (MOTIVOS) Y PLANES DE LA GUERRA TOTAL – El blog de Andrés Piqueras].

El ente sionista, por su parte, continua su plan de destrucción de, y expansión por, Asia occidental: genocidio palestino y, más lento pero también genocidio, libanés, creciente ocupación de Siria (que es para lo que el Imperio Occidental puso allí a los terroristas liderados por Ahmed Al-Charaa, corta-cabezas que funge hoy de presidente por la gracia de USA y sus sionistas), y continuación de la siembra de barbarie en Iraq. Todo con el punto de mira centrado en Irán. Por cierto, que los kurdos de Rojava a los que las izquierdas del Sistema tanto amaban, aliados de Estados Unidos, ya se han entendido también con los terroristas que ocupan hoy Siria, una vez que su patrón les abandonó a su suerte cuando ya no le hacían falta.

Sobre la cuestión del ente sionista, es importante tener claridad sobre el hecho de que no es que USA le “apoye” en la continuación de su genocidio contra el pueblo palestino, es que el ente sionista es el brazo armado (político-militar) de USA en la región, y una nítida expresión gubernamental con tentáculos globales del Poder Sionista Mundial empotrado en la potencia gran-imperial. 

Desde hace décadas, la remodelación de todo el Medio Oriente Ampliado pasa por la destrucción y generación de Caos de los distintos elementos estatales y populares de resistencia o simplemente de no estricta alineación con Washington (Libia, Iraq, Afganistán, Líbano, Siria y Yemen han sufrido ya sus consecuencias). Pero en estos momentos, sobre todo, como dije, tiene como objetivo al motor del Eje de la Resistencia antisionista: Irán. 

La agresión a la República Islámica de Irán no cejará, de una u otra forma, pudiendo adquirir expresiones menos visibles o incluso, en algún momento está sobre la mesa la más drástica de todas, la opción nuclear.   Porque Irán es la pieza clave del puzzle estratégico de la Guerra Global en esta fase (LA BATALLA DECISIVA PARA LA FASE FINAL DE LA GUERRA TOTAL HA COMENZADO:  OBJETIVO IRÁN      – El blog de Andrés Piqueras).  

La inesperada resistencia de Irán y el avance hutí en Yemen, sin embargo, no está dejando en una situación fácil la presencia imperial en toda esa región de Asia, ni las perspectivas de desgaste económico para USA son precisamente halagüeñas.

EN ÁFRICA

Francia (con la mirada todopoderosa de Estados Unidos detrás) ha perpetrado un nuevo intento de golpe de estado en Níger (Níger implica al Estado francés en el intento desestabilizador del 28 y 29 de agosto – La Otra Andalucía). Su asedio mediante infiltración de yihadistas al conjunto de la Alianza de Estados del Sahel (Níger, Mali y Burkina Faso) sigue adelante, recrudecido en el caso de Mali.

El engorde militar de Marruecos como principal brazo armado de USA en África (incluso en detrimento de un subordinado de la OTAN, como es el Reino de España), tiene también un mensaje claro a Argelia, en cuanto Estado a desbaratar porque es el único no alineado (sumiso) 100% con Estados Unidos. 

En estos días el gobierno argelino acaba de congelar relaciones diplomáticas con Emiratos Árabes Unidos (EAU), una formación socioestatal que apoya a todos los grupos paramilitares-terroristas que operan en las fronteras argelinas, especialmente contra Mali. Participa en la guerra sucia contra Yemen, apoya la partición de Somalia (a través de Somalilandia), colabora en la continuación de la destrucción de Libia y contribuye arduamente al genocidio de Sudán infiltrando también terrorismo y cuerpos de ejército en sus fronteras. Difícilmente se le puede pedir más a un agente fiel del Imperio Occidental.

En la región, el pueblo saharaui ha sido el primer gran sacrificado (los gobiernos europeos de cualquier color, entre los primeros en hacerlo). De momento, otro de los pueblos castigados, el tuareg, está, como el kurdo, haciendo el juego al Imperio e intentando desestabilizar Mali, aliado con toda suerte de yihadistas, mercenarios y paramilitares (esos mismos que financian EAU, Francia y Estados Unidos, entre otros Estados gran-capitalistas patrocinadores del terrorismo).

EN EUROPA

USA, sobre todo por medio de sus subordinados europeos, continua la guerra de desgaste contra Rusia, pero cada vez con armas de mayor alcance y profundidad en territorio ruso, con un significativo incremento de las muertes de población civil.

La nazificación de Ucrania (con homenajes diarios a figuras nazis y tortura, emprisionamiento y desapariciones de opositores, bajo el atento aplauso de Bruselas) y, en general, la ultraderechización de Europa (Sajonia Anhalt en estos días como una pieza más del proceso) es parte de una cuidadosamente planificada ingeniería social [LA RENAZIFICACIÓN DE EUROPA SIGUE SU PASO FIRME – El blog de Andrés Piqueras]. 

Todo indica que según las clases capitalistas europeas crecientemente vinculadas al capital ficticio estadounidense, van viendo cómo sus perspectivas de restablecer la tasa de ganancia asociada al valor real se desbaratan, se muestran más dispuestas a sacrificar a las poblaciones europeas en la batalla de la Guerra Global que Estados Unidos les ha adjudicado: la de la autoinmolación contra Rusia (dos Guerras Mundiales parecen no haber bastado a los europeos para dejar de descuartizarse o, en este caso, suicidarse). Y es que cuando el capitalismo requiere de nuevo de su expresión más bélica, necesita imperativamente disciplinar a las sociedades

Eso quiere decir que dejará de lado cualquier veleidad socialdemócrata para dotarse de nuevo de gobiernos ultra-autoritarios. Hoy por hoy el capitalismo no necesita mutar de nuevo a algo parecido a su expresión nazi-fascista del siglo XX, porque en la actualidad no tiene una clase trabajadora potente y organizada enfrente (ni existe la URSS). De momento, le valen gobiernos “ultras” y la consecuentemente creciente represión social por parte del Estado. También hacer más y más de las “fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado” aparatos de choque anti-sociales a sueldo.

Las poblaciones europeas -sumidas cada vez más en la lucha por la subsistencia diaria- al igual que en los años 20 del siglo pasado, no parecen de momento darse cuenta de en qué caldo las están asando. Sea por deliberada -y complaciente cuando no cómplice- ignorancia (porque lo que está en curso no es algo tan difícil de ver), sea por el tan promovido embrutecimiento ultra, sea por el juego del despiste al que las izquierdas del Sistema les llevan, todavía  hay una gran falta de reacción ante la permanente provocación de sus autoridades para suscitar la Guerra contra la segunda o primera potencia nuclear del mundo (con el atroz peligro que eso significa). 

No importa que la acelerada militarización social esté contribuyendo (junto al hundimiento de la tasa de ganancia) a destruir las condiciones de vida (laborales y sociales) del conjunto de las poblaciones europeas, y que en nombre de la Guerra se esté llevando a cabo una merma disparada de servicios públicos, con unos mercados laborales cada vez más precarios y despóticos. A menudo, hasta ahora, con las izquierdas del Sistema integradas en los gobiernos que perpetran esos ataques sociales (el caso del español todavía vigente –https://diario-octubre.com/2026/09/09/el-horizonte-negro-como-la-socialdemocracia-abrio-las-puertas-a-la-ultraderecha/-].

Es de esperar también aquí, no obstante, que en adelante las elites europeas no encuentren tanta calma chicha según se hundan las condiciones sociales y laborales -de hecho sectores como el magisterio, salud, agrícola y transporte apenas pueden resistir más–(véase las convocatorias del mes en Países Bajos, por ejemplo Países Bajos vive una oleada de huelgas masivas en contra del recorte de servicios públicos para pagar el gasto militar). La resistencia al servicio militar obligatorio para ir a morir a nuevos frentes de batalla, está comenzando también a suscitar creciente reacción en la juventud europea.

Es precisamente porque saben de que no se puede aplastar a las sociedades sin resistencia, que las elites tienen preparados a sus ultras, preventivamente, para, en caso de necesidad, pasar sin mayor transición a la degradación nazi-fascista, y acabar con la protesta de raíz. Preparase para evitar eso o prevenirlo es cuestión literal de supervivencia de las sociedades europeas. 

Porque el sacrificio de Europa, en cualquier caso, entra dentro de los cálculos estadounidenses. Es una península de Asia sin recursos, que consume a gran escala energía de los demás. Inservible -es decir, sacrificable- en caso de necesidad (si no cumple bien su papel encomendado).

PREGUNTA BÁSICA

¿Cómo es posible que a un país que practica la agresión permanente contra otros, que realiza continuos actos delictivos que violan el derecho internacional, que lleva a cabo directa o indirectamente genocidios, que bloquea ilegalmente a otros países y que se permite incluso tomar represalias contra quienes osen no secundar sus bloqueos, que se ríe de las repetidas resoluciones de la ONU contra sus políticas -como en el caso del bloqueo a Cuba por más de 60 años-, que secuestra presidentes o los asesina, que da golpes de Estado por doquier… nuestros medios de difusión ideológica capitalista no tengan el más mínimo atisbo de disimulo (no digo ya de decoro) para seguir llamándole “democracia” (aun a costa de perder crecientemente su legitimidad).

Sesudos comentaristas, profesionales a sueldo, “intelectuales” adocenados… así siguen haciéndolo, además de realizar auténticas piruetas para intentar disimular los espantosos crímenes de la potencia imperial anglosajona (y de la complicidad europea en los mismos).

Hacen todo eso sencillamente porque es la función que les tienen encomendada. La monstruosa centralización del mundo de la comunicación en unos pocos grandes fondos de inversión, se encarga de garantizar la obediencia.

Respecto a las instituciones internacionales del orden mundial, ¿cómo es posible que Estados Unidos y su ente sionista no reciban ninguna sanción ni se les excluya de ningún ámbito de participación o foro mundial? En la pregunta va implícita la propia respuesta: porque esas instituciones que “regulan” el orden mundial están controladas por EE.UU. y forman parte de su poder blando –o no tan blando- mundial. Esto es, son elementos del orden mundial estadounidense, el mismo que hoy ha comenzado a carcomerse (igual que esas instituciones, que cada vez evidencian más lo que son y para qué son).

CONSTATACIÓN CLARA

USA continúa llevando la iniciativa militar estratégica a escala planetaria. Dando golpes a diestro y siniestro, pero con desigual rédito. A pesar de sus fracasos y callejones sin salida en los que se involucra, no podemos olvidar lo que ha destruido desde que comenzó la fase eruptiva de Guerra Global.

Por su parte, las potencias emergentes, China y Rusia, hacen lo posible por no confrontar.  Pretenden, a través de la construcción de bloques económicos, acuerdos monetarios, cooperación regional y diplomacia mundial suave, ir minando el suelo bajo los pies de la potencia imperial. 

Esto hace que los analistas alternativos habituales nos hablen tan a menudo de “éxitos” del Mundo Emergente en su lenta pero constante erosión del poder mundial de Estados Unidos (véase por ejemplo un reciente artículo de Pepe Escobar al respecto, con el consabido regusto exitoso que es acostumbrado en sus análisis Cumbre de la OCS: En busca de caminos para terminar con el dólar – ObservatorioCrisis). Este otro pasaje de un analista chino es también bastante indicativo:

 “El presidente Xi Jinping, quien desde el principio afirmó el impulso hacia el desarrollo económico y la «prosperidad compartida»: «Debemos defender una globalización económica universalmente beneficiosa e inclusiva, consolidar la cooperación en áreas tradicionales como el comercio, la inversión, la conectividad, la energía y los recursos, y ampliar la cooperación en áreas emergentes como la inteligencia artificial, la economía digital, la industria verde y la minería verde».  Xi amplificó lo que se había anunciado el año pasado en Tianjin, definiendo a la OCS como «un área prioritaria para promover la cooperación de alta calidad en la Franja y la Ruta e implementar la Iniciativa de Desarrollo Global»” (Cómo China gana las guerras que inicia Estados Unidos – ObservatorioCrisis).

Palabras fieles a la línea del documento-propuesta emitido el pasado mes de junio, “Gobernanza global más justa y equitativa: Principios, propuestas y acciones de China”, de la Oficina de Información del Consejo de Estado de la República Popular China.

Todo ello es de suma importancia, qué duda cabe. Pero, uno, China sigue hablando como si estuviéramos en medio de una nube de polvo estelar en algún planeta de otra galaxia, o para decirlo en términos terrícolas, como si todo eso que dice fuera posible de realizarse en un mundo capitalista, que además está en abierta degeneración, urgiendo a todos sus componentes a enfrentarse por los últimos recursos o a fagocitarse entre sí como mandan las leyes de la inapelable y brutal competencia capitalista.

Dos. Importante. La partida de verdad entre el Imperio Occidental y las potencias emergentes terminará jugándose militarmente, aun en el improbable caso de que no fuera de forma directa entre ellas (¿ES EL MOMENTO DE CAMBIAR LAS REGLAS DEL TABLERO DE JUEGO? / SOBRE EL PAPEL MUNDIAL DE RUSIA Y CHINA – El blog de Andrés Piqueras). 

Como ha podido quedar bien claro hasta ahora, todo lo que los emergentes han querido ir construyendo, el Imperio Occidental o Imperio del Caos lo va destruyendo a través de su Guerra Global esparcida en muy diferentes campos de batalla y modalidades de destrucción, que adquieren la forma de golpes de Estado, “revoluciones de colores”, desestabilización máxima, terrorismo infiltrado, bloqueos, aranceles y ‘guerra económica’ en general, por dar algunos ejemplos.

Nota: quizás se entienda así más lo de la “nube cósmica” desde la que parece hablar China, aunque en realidad bien puede ser sólo parte de su diplomacia milenaria, una manera de ganar hegemonía frente a los desmadres de su oponente. Miremos si no:

“En mayo de 2026, el Instituto Chino de Relaciones Internacionales Contemporáneas, una influyente institución de investigación de Pekín, publicó un artículo que describía las relaciones entre China y Estados Unidos como una nueva etapa de estancamiento estratégico. Publicado en vísperas de la cumbre Xi-Trump en Pekín, el documento utiliza el lenguaje de ‘Sobre la guerra prolongada’ para describir la coyuntura actual como una transición en la que el antiguo orden se disuelve mientras que el nuevo aún no se ha consolidado” (Cincuenta años después de Mao: Un legado para cambiar el rumbo de la historia – ObservatorioCrisis).

Sea como fuere, la absoluta mayoría de los gobiernos que hoy están implicados en algunos de los proyectos económico-políticos que lanzan China y Rusia, miran sin perder detalle la correlación de fuerzas y los desenlaces de esa Guerra Global -digamos que el planeta entero está atento a ella-, listos para ir decantándose a un lado u otros según soplen los vientos, porque juegan a todas las cartas posibles y con todos los actores que pueden. 

Así que nada de “sólido” bajo los pies de la “emergencia” (ya sabemos que “todo lo sólido se desvanece en el aire”), y menos aún de los BRICS, cuyos gobiernos son tan fiables como puede serlo una víbora enroscada al cuello [LA SOLEDAD DE CUBA ES EL MEJOR INDICADOR DE QUE LA HEGEMONÍA DE ESTADOS UNIDOS SIGUE EN PIE – El blog de Andrés Piqueras ya veremos si con el muy probable próximo golpe electoral que dé Estados Unidos en Brasil, le seguirá quedando siquiera la ‘B’ a ese artilugio de un supuesto “nuevo orden”].

Y vamos ahora con las dos principales potencias emergentes.

CONSIDERACIONES SOBRE CHINA Y RUSIA A TENER EN CUENTA PARA NO LLEVARSE A ENGAÑOS O DESILUSIONES

He argumentado desde el principio de la expansión mundial china que esa formación socioestatal no practica el internacionalismo, nunca lo hizo, ni en tiempos de Mao (al contrario, se puso del lado de las fuerzas reaccionarios en todos los casos en que la URSS -también con Cuba- apoyó procesos de liberación); más partidaria, en todo caso, de la ayuda sutil, de bajo perfil. Su acentuada doble composición socialista-capitalista propia de una transición, a partir de un “capitalismo de Estado”, mantiene la primacía de construcción del socialismo al nivel interno (para bien del pueblo chino), pero a escala internacional es su clave capitalista la que tiene más peso en sus políticas.

Es por ello que China colabora y tiene proyectos con todo tipo de gobiernos (también de extrema derecha), incluido el sionista, de quien es uno de sus socios preferenciales. Arma a la OTAN y le proporciona sus elementos tecnológicos y de tierras raras más necesitados por esa organización terrorista. Incluso vende a Ucrania repuestos de los drones con los que ataca a Rusia. 

En cuanto a Rusia, es imposible que practique el internacionalismo, por ser un país capitalista, en el que además su gobierno se ha esforzado hasta ahora (comenzando a corregir ese rumbo tímidamente en los últimos tiempos) por marcar grandes distancias con el pasado bolchevique, y sigue teniendo de referencia al mundo capitalista como ideario y objetivo al que integrarse, eso sí, de forma “soberana”, a ser posible.

El internacionalismo de verdad se basa en el principio de que la clase trabajadora forma una misma clase mundial, cuyos intereses son comunes más allá de las fronteras estatales, y que por tanto su emancipación sólo puede lograrse mediante una lucha coordinada y solidaria entre trabajadores de todos los países (ya sabemos que desde el capitalismo keynesiano eso fue mucho presuponer, dado que buena parte de la clase trabajadora de las formaciones centrales del Sistema Mundial capitalista empezó a considerarse “clase media” y, más tarde, cuando sus sueño se descubre como sólo eso, un sueño, según el capitalismo degenerativo va degradando sus condiciones de vida, todavía una parte significativa de la clase trabajadora “occidental” prefiere marginar y arremeter contra el resto de la clase trabajadora mundial, que siempre es más fácil que enfrentarse a los poderosos. No obstante, al ir nivelando en la degradación a las clases trabajadoras del mundo, el capitalismo degenerativo es más susceptible, al menos objetivamente, de volver a incentivar el internacionalismo).

En fin, siguiendo con la praxis internacionalista, cuando la clase trabajadora se ha dotado de un “Estado obrero”, éste está en condiciones de practicar el internacionalismo como proyección del poder y fuerza de la clase trabajadora mundial. 

Como digo, China no ha llegado a ese nivel pues todavía no ha resulto la pugna entre las dos fuerzas que la integran (a escala internacional juega estrictamente a la competencia capitalista y sus leyes), y Rusia lo perdió y no tiene trazas de recuperarlo en el futuro cercano. De lo contrario, a Cuba (que sí ha practicado el internacionalismo hasta el final) no le faltaría una sola gota de petróleo ni un buen suministro de recursos, como en tiempo de la URSS. Tampoco se hubieran perdido “aliados” clave ni países que luchaban por su soberanía y se los tragó el Imperio. La URSS no sólo no permitió que le hicieran eso a los suyos, sino que posibilitó la independencia de muchos otros países.

Todo lo cual no es óbice para que la defensa a la que se ven obligas ambas potencias por la Geoestrategia del Caos de Estados Unidos, pueda favorecer simbióticamente luchas de liberación en una u otras partes del mundo.

ÚLTIMAS VISITAS ESTADOUNIDENSES Y DEL VATICANO A MOSCÚ

La secuencia de visitas —director de la CIA a Moscú, representante del Vaticano en Moscú, y posteriormente emisarios de Trump— apunta a un intento de abrir canales de comunicación indirectos con Rusia, en un momento de tensión global, para explorar espacios de desescalada, negociación limitada o gestión de riesgos estratégicos. No implica un acuerdo inminente, a nuestro entender, pero sí un reconocimiento de que la confrontación abierta tiene costes crecientes para todas las partes.

¿Qué puede estar jugándose ahí, pues? Gestión de riesgos nucleares o estratégicos (EE. UU. y Rusia mantienen canales discretos para evitar escaladas accidentales), evaluación directa por parte de EE.UU. del clima político interno ruso: la CIA busca medir estabilidad, calibrar el peso de las facciones internas del poder ruso y sus posibles líneas rojas, así como transmitir mensajes que no se envían por vía diplomática tradicional: advertencias, límites, o propuestas exploratorias. Los técnicos lo llaman mutua gestión del conflicto.

Pero además se da la “curiosa” coincidencia de la visita del Vaticano. El Vaticano actúa históricamente como intermediario diplomático en conflictos donde las potencias no pueden hablar directamente. Canal de comunicación “no oficial” que permite transmitir mensajes sin comprometer posiciones públicas.

Esta particular entidad política vaticana forma parte de los poderes continentalistas, enfrentados a los globalistas financieros de Estados Unidos (demócratas) y la Corona Británica (que tiene bajo su manto a la Península Ibérica, la fachada atlántica europea y Escandinavia, además de la Europa del Este (MÁS ALLÁ DE LA OBRA DE TEATRO QUE ESTÁN REPRESENTANDO ESTOS DÍAS, UNAS NOTAS SOBRE QUIÉN JUEGA A QUÉ EN EL PRESENTE DE DEGENERACIÓN SISTÉMICA – El blog de Andrés Piqueras). 

El que esté ahí significa que las tensiones entre las distintas facciones del capital dominante pueden estar llegando a un punto crítico, y que probablemente pretenden que Rusia se afilie a una de las partes, a cambio de claras concesiones. Aislarla de China para poder enfrentar al peligro socialista en soledad ha sido el gran sueño de las Administraciones estadounidenses desde que el oso ruso se resoberanizó.

¿Hacían, por su parte, los emisarios de Trump, de “polis buenos” ante las amenazas de los suicidas europeos de la OTAN de acentuar la agresión contra Rusia, para ver de sacar concesiones al gigante euroasiático? ¿O será porque tienen miedo de que Rusia esté dispuesta de verdad a dejar de recular ante la agresión de la OTAN a su territorio?

Todas estas preguntas o sospechas se irán despejando en los próximos meses. Y puede que las respuestas no sean muy tranquilizadoras.

DEBILIDAD ESTRUCTURAL DEL ESTADOS UNIDOS 

Demasiado a menudo los analistas críticos y “alternativos” señalan las debilidades de Estados Unidos: pérdida de hegemonía económica relativa, debilitamiento productivo, endeudamiento insostenible, sobrecarga y sobrecoste militar global, economía ficticia financiarizada, excesiva dependencia del privilegio del dólar, pérdida de peso industrial frente a Asia, entre otras.

Con ser ciertas, por supuesto (y aquí mismo las hemos argüido a menudo), esconden el hecho de que una bestia herida que sabe que le queda poco tiempo para generar un apocalipsis en la que ella pueda seguir dominando sobre las ruinas del resto ya no pretende la hegemonía, quiere exhibir el poder que todavía le queda (Trump es el ejemplo más claro de ello, una figura que hubiera sido inconcebible en otro momento histórico del Imperio USA); ya no busca vencer guerras, le basta con generar Destrucción y Caos. 

Una bestia herida que, nunca lo olvidemos, todavía tiene el suficiente poder militar, y que además cuenta con un gran avance tecnológico y escuela de control mundial, los cuales usa para la vigilancia, espionaje, desestabilización de gobiernos y sociedades, el moldeamiento de conciencias y la formación de pensamiento (el “poder blando”, en definitiva).

En suma, no esperemos que la bestia imperial se retraiga para ir empequeñeciéndose ella sola, ni mucho menos. Tampoco depositemos la esperanza en que los BRICS u otras coaliciones de ese calibre nos van a traer per se un mundo mejor, digamos un mundo que haya dejado atrás la barbarie capitalista. No. 

Con todo lo que la “multipolaridad” pueda favorecer a las correlaciones de fuerzas, sólo de las luchas antimperialistas e internacionalistas de los pueblos en pie puede abrirse el camino de la emancipación de la humanidad. Un camino largo, lleno de obstáculos y sufrimiento -que puede favorecer y favorecerse con el probable multilateralismo en curso, a partir de los logros de las propias luchas internas de clase en cada país (porque si no un multilateralismo capitalista terminaría conduciendo antes o después a un nuevo imperialismo)- y al que la teoría materialista histórico-dialéctica puede contribuir sólo si es aplicada correctamente y con rigor científico.  

A ese gran papel es al que en estas páginas queremos aportar algo muy modestamente.

Observatorio de la crisis

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