Honrar los principios y compromisos políticos
Miguel Angel Sandoval
Uno de los puntos mas claros en el Pacto por la Democracia suscrito el 20 de agosto de este año, es la voluntad expresa de los partidos signatarios de luchar por la unidad, las alianzas, los acuerdos de las fuerzas progresistas. No es algo banal. Se trata de una construcción que demoró varios meses para poder ser plasmada sobre un papel y llevada a un acto publico muy concurrido para firmar, ante la gente y los medios de comunicación, diez principios y diez compromisos. Es algo que tiene fuerza y contenido. En esto estamos.
En la actualidad no son todos los partidos con vocación democrática los que han suscrito el Pacto por la Democracia. Pero eso es parte del proceso que ya dio inicio. Y en ese propósito podemos decir que el objetivo del FAD es contribuir a construir la mas grande alianza entre los partidos y sectores sociales, con una agenda progresista, democrática, de cambio para el país.
El Pacto suscrito, debe ser conocido en todo el país, por todos los actores, por la gente, hombres y mujeres de todas las condiciones sociales, de todos los credos religiosos, de todas las sensibilidades políticas, que tengan en común la idea de cambio para nuestro país. No queremos hacer política en lo oscurito, en secreto, con las cupulas. Queremos que la política la hagan todos, todas, sin exclusiones.
Por esa razón estamos llevando el tema, la discusión, a todos los lugares del país en donde haya gente que quiera cerrar el paso al pacto de corruptos, que quiera rescatar la democracia y que demande que esto sea producto de una amplia alianza de fuerzas progresistas. La crisis del país así lo demanda. No se trata de sueños de unos pocos, pues se trata de la aspiración de las mayorías del país. Queremos vivir de otra manera, sin temor por el futuro, sin miedo del día a día, con deseos de vivir con la mínima tranquilidad.
La gente poco a poco se da cuenta que la democracia no puede ser el reino de la corrupción, menos el de la impunidad. Tampoco quiere vivir en donde no se respete el voto popular, o en donde se anulen partidos por tener un discurso que no le gusta a los del pacto de corruptos. Eso es lo que queremos cambiar. Que los jueces no dejen libre a los corruptos y metan en la cárcel a los honrados o los obliguen a irse al exilio. Queremos jun país en donde el destino de los jóvenes no sea migrar a países con mas oportunidades que el nuestro. Queremos crear aquí las oportunidades para que nadie se vaya obligado por el hambre o por el miedo.
Sabemos que hay muchos enemigos de la democracia. Que hay quienes no respetan el resultado de las urnas, del voto popular, que no entienden nada que no sea mantener sus privilegios, manejar las leyes a su antojo, usar el presupuesto nacional para sus negocios. Son los que se olvidaron del bien común que señala la constitución. Son los que metieron en las gavetas los compromisos de los Acuerdos de Paz, y son los que viven al margen de los convenios y compromisos internacionales.
Por ello en el Pacto Democrático, decimos con toda la energía posible, que hoy día la única alternativa hacia las elecciones generales del 2027 y más allá, es la construcción de una amplia alianza de fuerzas políticas y sociales que le cierren el paso al pacto de corruptos, con todos, con todas, con hombres y mujeres jóvenes, que crean en un futuro mejor para el país. Las expectativas o esperanzas que se levantaron en 2015 con las movilizaciones en todo el país, o las renovadas exigencias de cambio que vivimos con el levantamiento nacional del año 2023, son ahora mas que necesarias: son inevitables.
En diversos lugares del país estamos llevando un planteamiento que la gente lo convierta en su forma de mejor participación. Que los candidatos locales sean producto de las alianzas que se puedan construir en el territorio, y todo ello animado con una idea: no queremos votar por el menos malo, queremos elegir al mejor. Pero elegir al mejor solo puede ir el resultado de acuerdos entre los lideres, de las organizaciones, de las comunidades. Y todo en medio de alianzas con las fuerzas que se encuentren en los territorios. No por acuerdos de las cupulas. Ese es el proceso para ir poco a poco recuperando la democracia en nuestro país.
Los partidos y organizaciones sociales que suscribieron el Pacto Democrático por Guatemala, tienen ante sí la enorme tarea de honrar los compromisos suscritos y dar una lucha permanente por la construcción de esa amplia alianza que en las elecciones del 2027 le cierre el paso a la corrupción, a los vendepatrias, a los vividores del presupuesto nacional. En ese empeño debemos dar nuestros mejores esfuerzos. El país y su gente lo demandan.
