Crónicas del Mundial United 2026: El fútbol como espejo y como negocio
Argentina
Messi y el resto (sobre todo el resto)
Argentina debutó con un sensacional hat-trick de Lionel Messi. Pero más allá de la genialidad del rosarino, el equipo dejó vacíos enormes en defensa. Díganme si no: un conjunto más consistente pudo haber marcado, empatado y hasta ganado. Pero los «posibles» no existen. El caso es que Argentina está salvando el honor del continente americano, junto a Estados Unidos, reforzando esa alianza del mal entre Trump y Milei.
Noche inolvidable, titula Olé… antes de cobrarte. Messi reescribe la historia, dice La Nación. Mientras Página12, se hace el gracioso y titula JiJiJi, para rematar que una vez más apareció «el líder que tanto necesitamos». Lo que, visto desde fuera y tomando en cuenta el contexto argentino, también aplica a la ineptitud del gobernante. Por último, el diario más popular, según seas de Boca o de River, titula Messi colosal. En resumen: sin Messi, el equipo es de todos; con Messi, puede que refrende el campeonato.
No faltó quien recordara su edad (lo mismo que pasó con el portero cuarentón de Cabo Verde). Al parecer, los años importan más que las actuaciones históricas. ¿Será que la experiencia no se negocia, pero el físico sí?
El partido, visto sin ojos argentinos, mostró dos errores del portero que costaron goles, una defensa que dio facilidades en el medio campo (especialmente por donde transitó Messi, que parecía estar en otro partido), y el resto del equipo naufragó. Enzo, golpeador y marrullero; De Paul, payaso como siempre; Lautaro quiso, intentó, pero no pudo. El fútbol argentino es, otra vez, Messi dependiente. Y eso, en el papel, es una adicción de alto riesgo.
Lo malo, la entrada de Messi con tacos por delante, directo al tendón de Aquiles. En cualquier otro partido y con otro jugador, es tarjeta roja directa. Pero hasta en esos detalle se ve la mano peluda de Infantino, quién observo el encuentro y porque siempre han tratado de cuidar a las estrellas del negocio.
La prensa española, fiel a su obsesión
Y qué creen: la prensa española lo volvió a hacer. El Real Madrid de Florentino Pérez está de nuevo en portada. Al parecer, hacer negocio a pesar del parón mundialista es lo que importa. Chicos, hay fútbol más allá de su «bi-liga». Pero bueno, si hasta el Mundial le parece poco, imagínense un amistoso.
Favoritas: el espejismo de las grandes
Hay muchos equipos favoritos, pero hasta hoy, ningún serio contendiente. O el fútbol se ha nivelado tanto que la diferencia entre selecciones se ha reducido a la nada, o las favoritas no han dado la talla. Francia ganó, pero mostró un fútbol tedioso en el primer tiempo y se sostuvo por individualidades en el segundo. Kylian Mbappé, el llamado a ser la estrella, selló su participación con uno de los mejores goles del torneo hasta la fecha. Esa es la paradoja: el brillo individual salva la mediocridad colectiva.
El triángulo de las estrellas
Mbappé, Messi y Cristiano Ronaldo (que juega hoy) son las estrellas de este Mundial. El trío de oro. O, visto de otro modo, la última generación de futbolistas que aún hacen que el fútbol parezca un deporte y no una transacción financiera.
Irán: el fútbol como trinchera
El partido Irán-Nueva Zelanda fue entretenido, dinámico y con alternancia en el marcador. En lo futbolístico, Irán superó las expectativas. En lo político, volvió a derrotar a Estados Unidos. Nos guste o no, todo sucede en la tierra de Hollywood, a pesar que luego del partido tuvieron que suspender la conferencia de prensa para lograr salir del país sin ser arrestados y deportados por el helado derretido de ICE.
Infantino bajó al vestidor de Irán para agradecer, motivar y, no faltó el chiste, se ofreció como delantero si les hacía falta. El técnico, serio y directo, respondió: «Somos la selección más oprimida de la historia en mundiales por las condiciones que crearon para nosotros, que son una clara injusticia para este equipo.»
Amir Ghalenoei, técnico de Irán, tras el empate contra Nueva Zelanda, amplió el diagnóstico: «Ni siquiera nosotros sabemos por qué vamos a tener que irnos. La planificación de nuestro equipo se hace en un lugar, pero la decisión final se toma en otro. Deberíamos haber venido a Los Ángeles dos noches antes del partido, pero no lo permitieron. Nuestro plan era quedarnos aquí esta noche, descansar y volver mañana por la tarde, pero aun así no lo permitieron. La selección iraní es quizás la más oprimida de la historia del Mundial. El presidente de la federación no está aquí, el gerente del equipo no está aquí, el departamento de medios no está aquí. Parte de las responsabilidades previas al partido quedaron a cargo del cuerpo técnico, mientras que el enfoque del cuerpo técnico debería estar en cuestiones técnicas.»
Y es que las tensiones entre Washington y Teherán fueron el tema dominante en la rueda de prensa de Irán. En 20 minutos, ni una sola pregunta sobre fútbol. Cosas que solo pasan en el país más desarrollado del mundo.
La FIFA y sus ocurrencias
En el partido de Irak y Noruega, en el Estadio de Boston, un aspersor en el borde del área penal lanzó un chorro de alta presión de agua y arena. El partido se detuvo, afortunadamente los jugadores no se mojaron, pero la tecnología de última generación se puso en evidencia. Los organizadores dejaron ir la famosa frase: Made in China, pero todos sabes que eso no La FIFA no comentó. Pero nadie se sorprende.
Bielsa, el filósofo de los banquillos
Marcelo Bielsa, al ser consultado sobre por qué miró hacia abajo en la foto oficial de la FIFA, soltó una frase que debería ser el lema de este Mundial: «No soy modelo. Se buscan explicaciones en situaciones que no necesitan ser explicadas. No tenemos obligación de actuar como modelos. No hice nada malo.»
Y tiene razón. Lo que está pasando en este Mundial no necesita explicación: necesita una denuncia.
El negocio del fútbol
La FIFA, ese gran negocio disfrazado de deporte, ha logrado que el Mundial sea un espectáculo de pago. Las pantallas municipales y los bares se llenan, pero el fútbol se ha vuelto inaccesible para muchos. La pausa de rehidratación es, en realidad, una pausa publicitaria. Infantino, el gran empresario del fútbol, quería a China e India en el torneo para vender más humo, pero se le colaron Cabo Verde, Haití y Curazao. Y en Pekín y Nueva Delhi tuvieron que rebajar el precio de la transmisión porque ni así picaron. El capitalismo con césped.
La declaración de los pequeños
Declaración conjunta de Cabo Verde, Curazao, Uzbekistán, Congo, Haití, Túnez, Marruecos, Egipto, Ghana, Senegal, Sudáfrica y Costa de Marfil expresando su «profunda decepción» tras los recientes comentarios del presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, que argumentó que la Copa Mundial ampliada creará partidos «poco interesantes».
«Para nuestros países, no existe tal cosa como un partido de la Copa Mundial poco importante. Cada equipo clasificó por mérito. Cada partido importa.»
El fútbol no pertenece a un grupo selecto. Su fuerza radica en su universalidad. Por eso, Čeferin e Infantino deberían bajarse de la nube. O al menos pagar impuestos por ella.
El cierre: lo que el fútbol esconde
Y mientras tanto, Dani Alves, condenado por violación, juega su partido en CasadeDios. Ahora es predicador. El exjugador del Barça, antes camiseta, ahora sotana. El diezmo, al parecer, es más poderoso que la justicia. Las víctimas, como siempre, en el banquillo. El negocio de la fe también factura.
Nota final: Esta crónica es una mirada irónica al Mundial, sus contradicciones y sus miserias. Si el fútbol es el espejo de la sociedad, este Mundial refleja un mundo donde el dinero y el poder deciden el juego. Y los sueños, como los balones, a veces entran, a veces no. Pero siempre hay alguien dispuesto a cobrar por el espectáculo.
