Crónicas mundialistas con el trío infernal
Messi, Mbappé, Haaland los goleadores del mundial más feo de la historia
¡Qué día hemos disfrutado! Lionel Messi se convirtió en el máximo goleador histórico de los mundiales, mientras que Kylian Mbappé y Erling Haaland respondieron con anotaciones.
Para comprender la dimensión de la hazaña de Messi, el gran Pelé solamente anotó en cuatro mundiales consecutivos, al igual que el legendario Diego Maradona.
Reality show.
Ayer la lluvia se hizo presente y obligó a retrasar el partido de Francia por más de dos horas. Lo que lo convirtió en el partido más largo de la historia de los mundiales.
Francia derrotó 3-0 a Irak con doblete de Kylian Mbappé, quien llegó a 16 goles en los mundiales. Insaciable e implacable, Mbappé ha dejado atrás la compleja temporada en el Real Madrid —porque en el Real Madrid, como sabemos, hasta los cracks son cuestionados— y parece decidido no solo a eclipsar a Messi, sino a reclamar su trono en el fútbol internacional. Y ganar el Mundial, por supuesto. El fútbol, como la política, es una cuestión de tronos y sucesiones.
Y, como si esto fuese Juego de Tronos —pero con menos dragones y más millones—, aparece otro heredero: el impetuoso vikingo Erling Haaland, que anotó dos veces para el (de alguna manera) sorpresivo triunfo de Noruega por 3-1 sobre Senegal.
Bueno, es verdad que Haaland está lejos de los goles históricos de Messi y Mbappé, pero pretende disputarles el trono de anotador en este Mundial 2026.
De hecho, Haaland ya tiene 4 tantos, los mismos que el francés y uno menos que Messi. Con Noruega, Francia y Argentina clasificados en medio de la euforia de sus fanáticos —aunque los noruegos ya no pasaron de sus alegorías vikingas, algo aburridas, por cierto, porque no hay nada como un casco con cuernos para celebrar un gol—, se viene una auténtica batalla de estrellas. Disfrutemos.
Mientras dure, porque la FIFA ya está pensando en cómo cobrar más por el espectáculo. Si usted pensó que una vez en los cuartos de final encontraría entradas con precios más accesibles, se quedará esperando para el próximo mundial.
Argentina: Messi y los mortales
Messi eleva a la selección argentina. A dónde todavía no se sabe. Pero seguro estarán en la siguiente ronda, y también en la próxima. Hasta la final. Que es un sueño. No tanto. Si el astro argentino sigue jugando con suerte y destreza, entonces nada será casualidad. Ya poco importa que puedan o no hacer el resto del equipo. Total el técnico ya le confió todo al Messi.
Si Leo, como en Qatar tuvo al Dibu Martínez, hoy el resto se sacrifica para el genio sea feliz, tituló un diario argentino. O, dicho de otro modo: Messi es el único que tiene permiso para ser mortal. El resto, a correr y a cubrirle las espaldas.
Francia: Mbappé y la tormenta perfecta
Francia venció a Irak con un holgado 3-0 en un partido eterno por culpa de las tormentas eléctricas —porque el clima también está en contra de la FIFA— y en el que Ousmane Dembélé dejó su huella con un gol y una asistencia en otra noche sensacional de Kylian Mbappé, que volvió a adjudicarse un doblete.
El delantero del PSG venía de firmar unos partidos por debajo de su nivel y los periodistas aprovecharon para preguntarle a Didier Deschamps por ello. No obstante, el seleccionador francés optó por la ironía y defendió a su jugador. Como debe ser. Porque en Francia, las crisis futbolísticas duran lo que un partido de Mbappé.
El partido entre Francia e Irak fue suspendido durante hora y media (dos horas dijimos arriba, por favor póngase de acuerdo cronistas) por una tormenta eléctrica, permitiendo a Mbappé ampliar su cuenta goleadora en los mundiales con dos tantos. La tormenta, como la FIFA, llegó cuando menos se esperaba. Pero al menos el fútbol siguió.
Noruega: Haaland y los vikingos modernos
Nadie frena a Haaland, tal vez no se puede frenar a un vikingo descocido. Noruega vence a Senegal y avanza a dieciseisavos de final. El noruego ya tiene 4 goles y promete más. Su celebración, con el puño en alto y la mirada perdida, es el nuevo estándar del fútbol moderno: eficiencia, poderío y una pizca de locura, algo poco común en la sabría noruega. Porque para ser delantero hoy, hay que ser un poco vikingo.
El juego del Tri el más visto de la historia
El partido de México ante Corea del Sur fue el más visto en la historia de los mundiales del siglo XXI, según la FIFA. Algo inédito. Dado que Corea del Sur no tiene tantos seguidores, y México se le quiere, pero no tanto para sacrificarse (por lo caro que sale pagar por ver los partidos) viéndolos jugar. Lo cierto es que fueron 25 millones de espectadores. Claro, la FIFA no dice cuántos de esos 25 millones estaban viendo el partido por una pantalla pirata, porque los derechos de transmisión son tan caros que hasta la realeza piensa dos veces antes de pagar. Pero bueno, los números son números. Y la FIFA, como siempre, se frota las manos.
Argelia y Jordania: el drama del Grupo J
Argelia y Jordania se enfrentaron en el cierre de la fecha 2 del Grupo J, que comparten con Argentina y Austria. Los argelinos se impusieron por 2 a 1 y con ese resultado la Selección argentina se aseguró el primer lugar de la zona antes de jugar el tercer partido. El equipo jordano abrió el marcador a los 36 minutos por intermedio de Nizar Al-Rashdan, quien aprovechó una acción rápida dentro del área y puso en ventaja a su seleccionado. Pero Argelia salió en el segundo tiempo con mayor presencia ofensiva.
El empate llegó cuando Nadhir Benbouali conectó de cabeza tras un córner, mientras que a los 38 Amine Gouiri marcó el 2-1 definitivo que desató el festejo africano.
Con este resultado, Argelia alcanzó los tres puntos en el Grupo J y quedó igualada con Austria, que había vencido a Jordania en la primera fecha, pero luego perdió 2-0 ante Argentina. La victoria dejó al equipo argelino con chances concretas de avanzar de ronda, ya que en la última jornada se enfrentarán con Austria, en un duelo directo que puede definir el segundo puesto de la zona o la posibilidad de ingresar como uno de los mejores terceros.
Como en la vida: unos miran desde arriba, otros se juegan el todo por el todo, y Jordania ya está haciendo la maleta.
Cierre con cinismo: el fútbol como espejo del capitalismo
Mientras Messi, Mbappé y Haaland se disputan el trono de goleadores, la FIFA se disputa el trono de la hipocresía. Infantino viaja en avión privado, los derechos de transmisión son cada vez más caros, los partidos se detienen por tormentas eléctricas y los árbitros siguen siendo el chivo expiatorio de todos los males. El fútbol, como el mundo, es un negocio. Y los negocios, como el fútbol, no entienden de sentimientos.
Pero bueno, al menos tenemos a Messi, Mbappé y Haaland para distraernos. Mientras dure.
Nota final: Esta crónica es una mirada irónica al Mundial, sus contradicciones y sus miserias. Si el fútbol es el espejo de la sociedad, este Mundial refleja un mundo donde el dinero, el poder y la hipocresía deciden el juego. Y los sueños, como los balones, a veces entran, a veces no. Pero siempre hay alguien dispuesto a cobrar por el espectáculo.
