Sacatepéquez: un pacto ambiental que ilusiona
Miguel Angel Sandoval
Este jueves 27 de noviembre, en una reunión que se puede calificar de novedosa y con mucha visión de futuro, en Antigua Guatemala, con el liderazgo de la gobernadora Angelina Aspuac, acompañada de organizaciones sociales, de la mancomunidad de alcaldes, de un grupo empresarial y de la ministra de medio ambiente, Patricia Orantes, se suscribió un Pacto Ambiental, cuya integración y objetivos permiten ilusionarse por el destino del departamento de Sacatepéquez y de la ciudad colonial. Y la razón es obvia: se da inicio y continuidad a la lucha por el medio ambiente con la participación plural, diversa, civil, institucional. Y eso merece celebrarse.
En efecto, junto con la mancomunidad de alcaldes de Sacatepéquez, se hizo presente una representación de sociedad civil y un sector empresarial cuya participación se quiere traducir en hechos concretos. El Pacto Ambiental suscrito lo permite y lo demanda. El futuro se construye con todos y de forma particular, el medio ambiente y los recursos naturales demandan del cuidado de todos. La gobernadora Angelina Aspuac, en su intervención al hablar del agua decía, palabras más, palabras menos, que, desde la cosmovisión maya, el agua no era un recurso a secas, sino que era parte de la familia, la sagrada agua, tanto como la madre tierra.
No es posible continuar con la deforestación del departamento. De nuevo con datos del MARN, cada año se pierde el 2.0 de la masa boscosa, y, por consiguiente, de biodiversidad y de las cuencas de los ríos que se encuentran realmente lastimados y contaminados. En la actualidad solo queda el 37 % de la masa boscosa. Ante esto un compromiso ineludible: llegar a la tasa de deforestación Cero, para finales de 2027. Nada mejor que la suscripción del Pacto Ambiental para plantear estos objetivos de importancia capital.
La importancia del departamento de Sacatepéquez no creo que pueda ser minimizada. Tiene recursos boscosos, fuentes de agua, sitios culturales, la ciudad colonial que como sabemos es patrimonio de la humanidad, diversidad cultural, un fuerte movimiento turístico y ello es una riqueza que no puede ser descuidada. Pero, además, si hablamos del agua, fuente de vida y sustento familiar, hay que hacer notar que su cuidado y preservación, repercute en la ciudad capital del país. Fuentes de agua importantes abastecen a los capitalinos.
En la reunión se hizo hincapié en datos concretos que merecen ser retenidos y así valorar la magnitud y la importancia del pacto ambiental suscrito. En el cuerpo del Pacto Ambiental se puede leer: De acuerdo con el MARN, diariamente se generan 233 toneladas de desechos solidos en los 16 municipios del departamento, y muchos de estos son tirados en vertederos usando los causes de ríos y ríos con unos 72 vertederos a cielo abierto. Lo cual es un drama ambiental y que, para terminar con ello, las organizaciones y las instituciones signatarias, tienen ahora la herramienta del pacto ambiental. Es por ello, fundacional en la lucha por preservar la riqueza natural del departamento.
Con la suscripción del Pacto Ambiental, queda claro que, en Sacatepéquez, la lucha por los recursos derechos ambientales, vivir en un ambiente sano, hacen de la lucha contra la los desechos solidos como la basura, la oposición a la deforestación y a la preservación de las fuentes de agua, la gran tarea de todos los habientes de ese departamento. Es un llamado urgente desde un territorio y por ello un ejemplo en toda la línea.
En unas cuantas conversaciones con asistentes al lanzamiento del pacto, si de algo se conversó fuer sobre el rol de la sociedad civil, de las autoridades mayas ancestrales, del rol de las municipalidades o de la participación de empresarios y gente de buena fe. Los ejemplos de San Pedro la Laguna con su lucha contra el plástico y la basura que contamina el lago de Atitlán, o la lucha de Santiago Atitlán contra un emprendimiento ilegal, fueron parte del espíritu reinante.
En el marco de presentación y firma del Pacto Ambiental por Sacatepéquez, un grupo de empresario hizo el anuncio de la construcción de una planta de tratamiento de desechos y con ello dar una contribución al rescate del Rio Pensativo, que es en verdad un emblema de la ciudad colonial. Quizás valga la pena señalar que, de todos los alcaldes del departamento de Sacatepéquez, la única ausencia, fue la de quien hoy ocupa la alcaldía de Antigua. Quizás ello forma parte de las razones por las que hoy día tiene una creciente opinión adversa.
Mas allá de los pequeños detalles y expresiones de incomprensión, el Pacto Ambiental merece la atención nacional, pues sin mucho dudar, puede convertirse en un modelo a seguir por otros departamentos, y con el liderazgo, bien de gobernadores o de alcaldes, bien de las autoridades nacionales, pero sin dejar de ver que con ello se hace un reconocimiento a la gran tarea nacional de salvar nuestros recursos, la biodiversidad o el agua como fuente de vida. Es un enorme desafío que en las expresiones de la ministra de ambiente Patricia Orantes o de la gobernadora Angelina Aspuac, se observa un compromiso por cumplirlo, que llega en buena hora.
