Cuidado con el triunfalismo
Por Kajkoj Máximo Ba Tiul
El domingo 17 de mayo, amanecimos en Guatemala con un nuevo fiscal general. Después de 8 años de mayor impunidad[1] en donde jugó un papel importante un Ministerio Publico, dirigido por una fiscal, que permitió utilizar o instrumentalizar a la institución para perseguir y criminalizar a los opositores de los “tenebrosos” guatemaltecos, creando una psicosis de miedo que dejó no solo un saldo de exiliados, encarcelados, sino desconfianza en la justicia, en muchos guatemaltecos y guatemaltecos.
Si bien cierto que la salida de Consuelo Porras abre una “pequeña esperanza” en muchos sectores de la sociedad, como ha sucedido en muchos momentos políticos del país como las movilizaciones del 2023 o incluso unos años atrás la firma de la paz, hay tener mucho cuidado en maximizarla para que no se vuelva una frustración, como la que muchos hoy se quejan, al sentirse frustrados con un gobierno que hasta el momento ha dejado más desaciertos que aciertos.
El doctor Gabriel García Luna en su primera intervención como fiscal reconoce que recibe “una institución que carga con heridas profundas”. Todos los sectores de Guatemala, principalmente los pueblos indígenas, siempre han sentido que la “justicia no es igualitaria” o como decimos comúnmente “no es pareja con todos”. La justicia tiene una deuda profunda con los pueblos, porque sigue siendo parte de un modelo colonial que tiene siglos de existir.
No olvidamos que desde hace muchos años el sistema de justicia, y en particular el Ministerio Público, ha estado en contra de los pueblos indígenas, hemos sido testigos, de cómo fiscales departamentales son comprados por empresas hidroeléctricas, mineras y productoras de monocultivos. Preparando testigos falsos o montando delitos para “hundir en el bote” a campesinos y líderes comunitarios, como muchas veces dicen los fiscales y jueces. Los jueces y fiscales han jugado el papel de defender el statu quo, en contra los defensores de los territorios y líderes y lideresas de las comundiades, al resolver con sentencias condenatorias, a favor de finqueros y empresarios argumentando casos “con testimonios preparados”.
“Cómo vio Usted que Manuel fue quien asesinó a Doroteo”, preguntaba el juez, en un caso en donde se acusó a líderes y lideresas comunitarias de haber participado en un linchamiento en contra de un trabajador de una empresa al norte del país. El testigo de la empresa, presentado por el fiscal del lugar responde: “en ese momento yo estaba a unos 500 metros donde sucedió el hecho y cabal vi cuando Manuel le dio el leñazo en la cabeza a Doroteo”[2].
Algunos fiscales, en contubernio con la parte que demanda y que en su mayoría son finqueros y empresarios, contratan testigos comprados de otros lugares para “lograr que los tribunales los condenen por muchos años” a los acusados, porque los beneficios que posteriormente van a recibir son muy jugosos. “Me tocó alguna vez, presenciar cuando una señora de otro departamento se presentó como testigo a favor del finquero y una empresa hidroeléctrica y testificar en contra de un comunitario, que ni conocía su nombre, ni el lugar de domicilio”. Los abogados defensores afirmaban que a la señora la encontraban en todos los juzgados del país y que siempre iba como testiga, ya sea contratada por el MP o propuesta por finqueros y empresarios. Ante la esperanza que abre hoy la llegada de un nuevo fiscal general se hace necesario entender que todo es un sistema y que todo depende de un Estado, que desde su constitución es colonialista y que, desde antes de su constitución, está controlado por los mismos grupos de poder, a quienes antes se les conoció como españoles, después criollos, al poco tiempo burgueses y oligarcas y ahora una mezcla de criminales.
La esperanza sigue ahí, pero no hay que olvidar que todo es un solo sistema. “Comprendiendo el sistema como un conjunto de elementos, partes, componentes, que están interrelacionados e interdependientes y que actúan ordenadamente para lograr su objetivo”. En este caso, hay que pensar, quiénes mantienen y controlan el sistema político y económico del país. A quiénes les conviene que se siga con funcionarios que solo tapan hoyos. Como alguien me decía al escuchar la noticia sobre la destitución de Curruchiche: “Es un paso importante y, además, de mucha fuerza simbólica. Pero no hay caer en la tentación del triunfalismo la correlación de fuerzas sigue siendo desfavorable para el bloque reformista/democratizante”
Una gran parte del país quisiera tener acciones inmediatas y es lo que le han exigido hasta ahora al nuevo fiscal general, las mujeres, los jóvenes, los pueblos indígenas, incluso la derecha. Pero si toma acciones sin astucia y sin estrategias claras, los mafiosos podrán aprovecharlo, porque actúan con más astucia al estar acostumbrados a mantener un sistema que corrompe y que no da vida.
A la derecha, a la extrema derecha y al fascismo, hay que derrotarlo con claridad y no con tibiezas. Y es la pregunta que muchos se hacen con la destitución de Curruchiche, incluso con la ida de doña Cony y otros y otras que de plano figuran en la lista. ¿Se presentarán cargos contra ellos y ellas?, por el daño ocasionado no solo a la raquítica democracia guatemalteca, sino al pueblo en general. Porque fueron muchos que sufrieron persecución por la incongruencia de un MP y la existencia de jueces corruptos, que son utilizados por las mafias, como, FUNDATERROR, GUATEMALA INMORTAL, LIGA PRO PATRIA, ACDEPRO, incluso por CEDECON, otros, porque se les negó el derecho a utilizar un sistema de justicia y en igualdad de condiciones, además, de los recursos que se perdieron y que podrían haber sido aprovechados para mejorar el sistema y que sirviera a todos los guatemaltecos o para paliar el hambre y la pobreza de la mayoría, como los recursos que han utilizado los perpetuadores de la impunidad, a quienes también hay que investigarlos para saber de dónde provienen sus recursos. .
Por eso, las acciones para derrotar a los tenebrosos guatemaltecos, deben ser más contundentes y no tibias.
[1] Si “mayor impunidad”, porque la impunidad sigue, porque forma parte de un círculo mafioso.
[2] El testigo, sin que esto se entienda como discriminación, era una persona con “dificultades visuales”.
Fuente Prensa Comunitaria
