Rusia asusta al mundo: Desarrolla una nueva tecnología para tener energía ilimitada

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Cuando se trata de producir más energía, los países siempre logran ingeniárselas y ahora fue el turno de Rusia, quien está asustando a todos. Han desarrollado una tecnología que además de ser mucho más amigable con nuestro planeta que las fuentes convencionales, ¡produce energía ilimitada! Pero, ¿cómo es posible esto?

Rusia está cambiando el futuro

Rusia ha dado un gran paso que podría cambiar el futuro de la energía en el planeta. El país está construyendo una tecnología que no solo promete electricidad sin fin, sino que también resuelve uno de los problemas de los residuos contaminantes.

Este ambicioso plan se llama Proryv (que significa «El Avance») y tiene como objetivo construir un sistema de energía más seguro, que casi no dependa de recursos externos. El desarrollo más reciente ha sido la puesta en marcha de la primera de las tres grandes instalaciones que componen el proyecto.

Esta nueva planta, ubicada en la región de Tomsk, en Siberia, ya empezó a funcionar para probar la fabricación de un combustible muy especial. La instalación es completamente automatizada y está diseñada para ser pionera en el mundo.

La tecnología que Rusia está desarrollando pertenece a la IV Generación de energía nuclear. Su centro es un nuevo tipo de reactor llamado BREST-OD-300, que es un «reactor rápido» que usa plomo líquido para enfriarse.

El combustible secreto

La instalación de Seversk, que ya ha comenzado a funcionar de manera piloto, es una planta completamente automatizada que fabrica el combustible, de hecho, esta planta ya ha producido con éxito los primeros conjuntos de prueba para el núcleo del reactor BREST-OD-300.

La planta es altamente especializada y se divide en cuatro áreas de producción dedicadas a procesos clave, como la síntesis del material base, la fabricación de pequeños bloques (pellets), la creación de los elementos combustibles y finalmente, el ensamblaje de los conjuntos de combustible.

La pieza más innovadora de todo el sistema es el combustible llamado MNUP (Mixed Nitride Uranium-Plutonium), diseñado para estar compuesto por materiales residuales que se generan en el ciclo nuclear actual: el uranio empobrecido y el plutonio.

Gracias a esto, Rusia puede reutilizar materiales que en los sistemas de energía de hoy se consideran simplemente basura que hay que almacenar a largo plazo, un logro tan impresionante como el brazo que controla la energía.

Los investigadores ya han probado el MNUP en otros reactores y funciona muy bien: se quema (consume) de forma extremadamente eficiente. Esta alta eficiencia es obligatoria para que el nuevo reactor BREST-OD-300 pueda operar.

Ahora mismo, la nueva fábrica en Siberia está aprendiendo a producir este combustible. El plan es fabricar más de 200 paquetes de MNUP antes de encender el reactor por primera vez. Lograr esto es un paso gigante para tener un modelo de energía que se pueda mantener por sí mismo (autosuficiente).

Una revolución en todo sentido

Pero a verdadera revolución del proyecto no es solo el reactor, sino el sistema PDEC completo, que opera de forma interconectada. Gracias a este diseño, el combustible que ya se usó se puede reprocesar allí mismo para crear nuevo combustible.

La gran diferencia de este sistema se entiende al compararlo con los reactores nucleares tradicionales que se usan en la mayoría del mundo. Esos reactores comunes solo logran aprovechar cerca del 1% del uranio natural, dejando el enorme 99% como desecho o material almacenado.

En cambio, los reactores rápidos como el BREST-OD-300 pueden hacer lo contrario: aprovechar casi todo el material sobrante para generar energía. De hecho, tienen la capacidad única de reproducir más combustible del que consumen en el proceso.

Esto significa que pueden crear el material necesario para seguir funcionando, haciéndose autosuficientes, además, esta tecnología permite «quemar» otros elementos altamente radiactivos que son muy peligrosos, reduciendo su vida y su toxicidad.

Sin duda, este proyecto ruso es un paso gigantesco en el desarrollo de la energía nuclear. Al lograr cerrar el ciclo del combustible en un solo sitio y usar los residuos como fuente de energía, Rusia se promete una fuente de electricidad mucho más eficiente, sostenible y con una generación de desechos peligrosos mucho menor. Y si quieres ver más avances como este, acá te contamos que EEUU obtiene combustible de las bombas.

Fuente EcoPortal

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