JULAJUJ TIJAX (11 CUCHILLA DE OBSIDIANA)

Juan-Jose-Hurtado-1591421801

Juan José Hurtado

“El retorno a la relación respetuosa y equilibrada con el Cosmos, la Madre Tierra, los minerales, las plantas y los animales es la esencia de la salud cosmogónica.”

Tijax es la cuchilla de obsidiana o pedernal, de doble filo, que sirve para cortar y extirpar aquello que causa daño. Con la obsidiana se puede obtener bordes afilados finos incluso más que los mejores bisturíes de acero. Tijax es la energía de la sanación física, mental, emocional y espiritual, individual y colectiva. Y la sanación solo es posible con diálogo, verdad y justicia, distinguiendo lo que nos daña.

Salud física, mental, emocional y espiritual van de la mano; muchos de nuestros males físicos vienen de la ruptura del balance necesario entre corazón, mente y cuerpo. Además, la salud no puede pensarse únicamente de manera individual. “Yo no puedo estar bien si los demás no están bien.”

La salud no es un milagro, sino resultado de cómo llevamos nuestros pensamientos, emociones y nuestras vidas. Es también, hasta cierto punto, una decisión; no sana quien no quiere.

Tijax es también el poder guerrero para luchar por la vida.

El nawal Tijax está representado por el tucán y el pez espada. El tucán simboliza el poder de las manos que se emplean para curar y cambiar nuestro entorno. El tucán enfatiza la importancia de la comunicación y la verdad en el proceso de sanación y transformación de conflictos. La aguda espada del pez simboliza fuerza y valentía. Representa la capacidad de penetrar hasta lo más profundo y cortar de tajo lo necesario para sanar, es decir, la habilidad de ir a lo que no se ve a simple vista, para enfrentar y superar obstáculos, resolver problemas y sanar heridas, tanto físicas como espirituales, desde su raíz.

11 significa dualidad y polaridad (2 veces 5 y uno al centro); simboliza la unión de energías opuestas que deben balancearse para alcanzar equilibrio, armonía e integridad. Es también símbolo de transformación.

Agradecemos por lo que podamos tener de salud y pedimos que, si nos falta, se recupere.

La energía del Tijax nos invitan a cortar lo que causa daño, a liberarnos de lo que enferma y a restaurar el equilibrio en nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones, individualmente, en nuestras comunidades, el país y el mundo. No basta con aliviar los síntomas; hay que intervenir aquello que está causando la enfermedad.

Este día, en la Ciudad de Guatemala, se hará la presentación especial del documental de Luis Argueta titulado “Ausencia” que nos habla del dolor que provoca la desintegración familiar a partir de la migración. Los efectos de la migración, para bien y para mal, no son solo para quienes dejan el hogar, sino también para quienes quedan. Esa es la cara oculta de la migración. Sanar esta situación requiere atención inmediata, pero lo fundamental es construir condiciones para que se pueda vivir a plenitud en Guatemala y la migración forzada no sea una estrategia para sobrevivir.

Necesitamos justicia. Y eso es posible solo si cambiamos todo el sistema. Pero sabemos que eso no es posible de una sola vez y un primer paso es sanar el sistema de justicia, que sigue protegiendo a corruptos y criminales, mientras criminaliza a los pueblos, sus líderes y sus organizaciones. Aportemos a sanar, desde lo personal a lo colectivo.

Facebook comentarios