Redes sociales: un puente navideño responsable
Luis Ixcot
La Navidad es una época que despierta emociones profundas en todos, independientemente de cómo la “celebremos”. Es un tiempo para compartir en familia, reflexionar sobre el año que termina y proyectar esperanza para el futuro. Pero también, es una temporada en la que las redes sociales pueden convertirse en herramientas poderosas o incluso, en trampas, si no hacemos uso adecuado de ellas.
En Guatemala, donde la diversidad cultural y generacional convive con una conectividad digital cada vez más amplia, usar responsablemente las plataformas digitales durante la Navidad, cobra una relevancia especial. Un mensaje o saludo enviado en el momento apropiado, podrá acortar distancias y servir de puente responsable; sin embargo, también podría ser un mal recuerdo plasmado en el mundo digital.
Para los más jóvenes las redes sociales son parte integral de su vida diaria. En Navidad, es común que los niños compartan fotos de sus regalos o, que los adolescentes publiquen videos de reuniones con sus amigos. Aunque estas acciones parecen inofensivas, también pueden exponer a los más vulnerables a riesgos como el ciberacoso o la sobreexposición. Es ahí donde la supervisión nuestra como adultos (abuelos, padres, hermanos, tíos, maestros, etc.; se convierte en la clave de la responsabilidad digital.
Los padres y tutores juegan un rol clave todo el año, pero en fin de año mucho más. La Navidad es el momento ideal para enseñarles a los niños y adolescentes a valorar la privacidad. Animarles a pensar dos veces antes de publicar algo y acompañarlos a configurar correctamente sus perfiles para que su información y privacidad esté segura. Enseñar el balance a los menores es importante, ya que por más cosas emocionantes que se vivan en las fiestas de fin de año, no todo debe ser publicado en redes sociales. Los mejores recuerdos estarán siempre en la mente.
Para los jóvenes adultos, aquellos que aún están despegando de la plataforma de la adolescencia, encuentran en Navidad un momento para mostrar sus logros en redes sociales. Fotos de cenas elegantes o viajes especiales son las publicaciones que llenan sus perfiles, pero ¿qué mensaje se transmite con estas publicaciones? En muchas ocasiones, este tipo de contenido genera sentimientos de competencia o de insuficiencia en otros jóvenes adultos que, por diversas razones, no pueden vivir las fiestas de esa forma.
En esta etapa de la vida, es importante reflexionar sobre el impacto que esas publicaciones pueden tener en quienes nos siguen. Es mejor usar las plataformas para inspirar y conectar. Compartir historias que reflejen valores navideños como la solidaridad y la gratitud en lugar de enfocarse sólo en el consumo. No está de más recordar que las redes sociales no solo son un escaparate de nuestra vida personal, también son una herramienta poderosa para construir una mejor comunidad y sociedad.
Para los adultos y adultos mayores, cualquiera de las redes sociales es una ventana al mundo y, a menudo, una forma de mantenerse conectados con sus familias. En Navidad, muchos aprovechan para enviar saludos virtuales o compartir recuerdos. Sin embargo, este grupo también puede enfrentarse a desafíos como la propagación de noticias falsas o el desconocimiento sobre la seguridad en línea.
Lo mejor es tomarse un momento para aprender sobre las funcionalidades de las redes sociales. Verificar la información antes de compartirla y utiliza las herramientas disponibles para proteger datos. Por otro lado, si se tienen familiares mayores, es bueno aprovechar la Navidad para guiarlos en este aprendizaje.
En esta época navideña, tenemos la oportunidad de convertir las redes sociales en espacios más humanos. ¿Qué tal si en lugar de consumir contenido superficial o generar divisiones nos enfocáramos en compartir mensajes que eleven el espíritu navideño? Desde pequeños videos de agradecimiento hasta iniciativas solidarias, por medio de las redes podemos construir puentes en lugar de muros.
La Navidad nos invita a reflexionar sobre cómo interactuamos con los demás, tanto en el mundo real como en el digital. Al final, no se trata de cuántas publicaciones haremos, sino en los lazos que fortalecemos a través del mundo digital. Aprovechemos las redes sociales para acercarnos a quienes amamos, para compartir mensajes de esperanza y para recordar lo que realmente importa. Lo importante es construir una Navidad digital más humana
Luis Ixcot /Licenciado en Ciencias de la Comunicación / Periodista Profesional
