Pintarrajear paredes por gusto
Miguel Angel Sandoval
El 8 de marzo se conmemoró el día mundial de la mujer. Bien por ello. Es de congratularse por ese movimiento, que de manera moderna arrancó, en el mundo, en la década de los 60 y en nuestro país, salvo pequeños intentos, hasta luego de la firma de la paz. Pero no es de mi interés hacer historia de un movimiento que tiene ganado a pulso, un lugar en las diferentes luchas sociales de nuestro tiempo.
Parece necesario intentar una vez más, separar la paja del trigo. Creo que pintarrajear una panadería-cafetería en el centro no contribuye a discutir sobre los temas qué planteó ese 8 de marzo la marcha de mujeres. Al contrario, pintar un local con tonterías, no contribuye a mejorar la imagen y la convocatoria del movimiento de mujeres del país. Lo digo a sabiendas que esto puede entre las pintarrajeadoras, crear descontento, malas miradas o puteadas. Hay que señalarlo.
Hace unos días vi que la mentada cafetería-panadería, convocaba a una especie de concurso para pintar unos muros, -en riguroso gratis-, para artistas que quisieran expresarse. Nada costaba decir no. Pues el arte y los artistas deben ser reconocidos por su trabajo. Es por ello que Maco Quiroa se definía el mismo como un obrero de la cultura. Tratando con ello de subrayar que el arte era al mismo tiempo un trabajo. Es por esa razón que me pareció una tomadura de pelo, la convocatoria de la panadería-cafetería en cuestión.
Ahora bien, si un grupo de artistas que se sentían afectados, quería hacer una intervención en las paredes de la misma, bien podrían haberla organizado, realizarla, anunciando las razones, y no utilizar la cobertura de la marcha de las mujeres. Me parece que la convocatoria de la panadería, no era del interés o del conocimiento de los miles de mujeres que marcharon. Y por ello el grupillo que pintarrajeo, solo hizo un flaco favor a la marcha, antes que ganar simpatía por su protesta a la convocatoria chafa de la panadería-cafetería.
Ahora lo que en redes circula, son fotos que pintan el mal gusto, que se expresa en el muro pintarrajeado de ese comercio. Es momento que las diferentes marchas que sin duda hacen falta en el país, tengan la suficiente madurez para entender que pintar paredes no es en la actualidad una vía para mejorar nada. NI tampoco explica una postura política o ideológica. Lo que expresa es la falta de ideas.
Hubo épocas que desde la clandestinidad se optaba por pintar paredes para dar a conocer algunos mensajes. Hoy se puede decir lo que sea y utilizar redes sociales, y si se consiguen recursos, hacer volantes, afiches, etc. Pero pintar paredes por gusto no sirve de nada. Salvo un pequeño escandálate y la Virgen del Rosario bien contenta. A todo esto, ¿Qué plantearon las mujeres el 8 de marzo?
