Un cada vez más desprestigiado Premio Nobel de la Paz

JAIROaLARCO

Autor: Jairo Alarcón Rodas

Las recompensas del mundo degradan tanto a un hombre como sus castigos.

Oscar Wilde

Sorprendido mas no asombrado, ante la decisión del Comité Noruego del Nobel de la Paz de otorgar el premio Nobel del año 2025 a María Corina Machado, política venezolana, quien ha tenido como únicos méritos, si se les puede llamar así, el de representar a la derecha intransigente de Venezuela, el de pedir el intervencionismo militar en su país y servir a los intereses de Estados Unidos y el de los sectores hegemónicos del mundo.

Según los miembros del Comité, María Corina Machado llenó todos los requisitos para ser galardonada con el Premio Nobel de la Paz. Unió a la oposición, nunca se dio por vencida en su resistencia a la militarización de la Sociedad venezolana, fue consistente en su apoyo a una transición democrática en Venezuela. Pero ¿son esos realmente logros en favor de la paz en el mundo, ha tenido la premiada una trayectoria antibelicista y democrática?

Cabe recordar que El Premio Nobel de la Paz se institucionalizó, como parte del testamento de Alfred Nobel, para reconocer las contribuciones que promueven la paz, la fraternidad entre las naciones, el desarme y la abolición de los ejércitos. el Premio Nobel de la Paz tiene el propósito de premiar a quienes trabajan en favor de la paz duradera, la abolición o reducción de los ejércitos y la promoción de procesos de paz.

Será que con su postura beligerante, visceralmente opuesta a la revolución bolivariana, con su actitud intervencionista, que constituye una ofensa a la paz no solo de Venezuela sino del mundo, Machado cumplía con los requerimientos que la hicieran merecedora a tal distinción. Es evidente que la política hegemónica del mundo es la que maneja, desde hace mucho tiempo, los hilos de quienes deciden a quién otorgar el premio.

Qué méritos tiene María Corina Machado, ¿cuáles han sido sus logros en favor de la paz, ha tenido acaso una trayectoria pacifista? La respuesta es No, en cambio, ha mentido, difamado a sus opositores, ha pedido públicamente la intervención militar de Estados Unidos e Israel en su país. Pero el mundo continúa estando al revés, como lo decía Eduardo Galeano, y no sería algo extraño que, en los próximos años, el premio se lo otorgara a un nuevo Hitler, como lo señaló el político español Pablo Iglesias o, quizás, a un Netanyahu o, por qué no decirlo, a un Donald Trump. ¿Qué significará la paz para los miembros del comité Noruego del Nobel de la paz?

Se reducirá la paz a un acción aislada, a un logro puntual o significará toda una trayectoria tendente a preservar la armonía y la seguridad de los miembros de una sociedad. Es claro que el premio se ha politizado en función de los intereses del poder hegemónico en el mundo y que, para su concesión, inciden poderosos sectores económicos, desde luego intereses políticos y, sobre todo, el de Estados Unidos, sectores a los que poco les interesa el tema de la paz y la justicia en este planeta.

Revisando brevemente la trayectoria política de María Corina Machado, nace en Caracas, Venezuela, en el seno de una familia acomodada, vinculada a la industria siderúrgica venezolana. lo cual no representaría problema alguno, sino es porque su condición de clase la ha hecho constituirse en férrea opositora a las reformas sociales impulsadas por los regímenes de Hugo Chávez y de Nicolas Maduro y a la transformación social en Venezuela.

Qué representa para Corina Machado la democracia, analizando su desempeño político en el parlamento de su país, significa que los mismos continúen gobernando, que se mantengan los privilegios para unos y la miseria para muchos. La derecha entiende que la democracia se reduce a la alternancia en el poder, pero es sabido que cuando el poder económico, las élites dominantes toman las riendas del Estado, a partir de poderes ocultos, solo permiten que sean electos aquellos que sirven a sus particulares intereses.

Basta recordar cuál fue su papel de diputada de la Asamblea Nacional de Venezuela, por el Estado Miranda, a partir del 2011, cuál fue su desempeño dentro de la oposición, el que se distinguió por ser siempre servil a los intereses de la oligarquía y a los de Estados Unidos. Machado adquirió notoriedad pública en abril de 2002, cuando firmó el denominado “Decreto Carmona”, emitido durante el golpe de Estado contra el entonces presidente Hugo Chávez. De modo que avaló el golpe de estado en contra de Chávez, se podrá llamar a eso espíritu democrático. Una trayectoria marcada por la intransigencia, con ideas belicistas y sectarias.

Por aparte, es importante señalar que, el 4 diciembre de 2018, le pide ayuda a un genocida para que intervenga militarmente en Venezuela, nuevamente busca a un aliado, a un criminal, para lograr sus oscuros intereses. Recurre a Benjamín Netanyahu quien ha sido desde siempre un enemigo de la paz.

Hoy envío carta a Mauricio Macri, Presidente de Argentina y a Netanyahu, Primer Ministro de Israel, para pedirles que apliquen su fuerza e influencia para avanzar en el desmontaje del régimen criminal venezolano, íntimamente ligado al narcotráfico y al terrorismo, escribió María Corina Machado.

Con tanta razón, Gustavo Petro reprochó públicamente a María Corina Machado, la solicitud de apoyo, para su causa, a un criminal de lesa humanidad como lo es Netanyahu. Lo importante para ella es conseguir su objetivo, sin importar con quién y cómo obtenerlo. Para ella, sin duda, el fin justifica el medio.

Más vergonzoso aún resulta ser, para muchos guatemaltecos, el mensaje que le envió Bernardo Arévalo felicitando a la golpista, que brevemente dice: Querida María Corina Machado: El Premio Nobel de la Paz es un merecido reconocimiento a tu lucha personal, valentía y determinación en la defensa de la democracia y los derechos humanos en Venezuela. A través de ti, se reconoce también la importancia de la lucha por los valores democráticos, la libertad y dignidad humana en todo el mundo. ¿Sabrá Bernardo Arévalo qué es una democracia, qué es la libertad, la paz y la dignidad humana?

No puede haber democracia cuando existe desigualdad social, cuando las oportunidades de desarrollo lo son para unos pocos, cuando la justicia está en manos del más fuerte y, en Venezuela, eso era lo que sucedía antes de la Revolución Bolivariana. La llamada democracia formal del capitalismo salvaje no es democracia efectiva, ya que simplemente la reduce a elegir a los candidatos que el sistema impone, a defender una libertad de la que solo unos pocos pueden gozar, en hacer creer que se elige cuando en realidad simplemente se escoge.

Cabe señalar que la paz no solo es ausencia de la guerra. Ya que, para lograrla, se requiere que desaparezcan las condiciones que posibilitaron la crisis que desembocó en conflictos sociales. La injusticia, el hambre, las desigualdades sociales, la falta de oportunidades, la sed de poder, la discriminación, por mencionar algunos factores, son causas del origen de la discordia y, con ello, de un estado de guerra.

De tal suerte que luchar en favor de la paz es un compromiso constante e ineludible con la justicia, con la equidad, lo que requiere de permanentes esfuerzos para establecer dichos valores. Requiere, igualmente, de la honestidad, de la integridad de sus impulsores. La paz es un estado de armonía y concordancia en sociedad y, también, de responsabilidad. De qué sirve un alto al fuego, de firmar la paz, si, por aparte, no se crean las condiciones para que las contradicciones sociales, las confrontaciones, la inequidad, la guerra desaparezcan.

El Premio Nobel de la Paz, concedido a María Corina Machado, pretende oxigenar a una opositora venezolana que, con su nefasta trayectoria golpista, con sus mentiras y difamaciones, ha fracasado políticamente en su intento por frenar la revolución bolivariana.

Qué puede representar sus acciones para la paz si, reiteradas veces, ha solicitado la intervención militar en su país, si se lo ha pedido explícitamente a Estados Unidos, si ha implorado que se le apliquen sanciones económicas al regimen de Maduro, sanciones que afecta directamente al pueblo venezolano. ¿Merecerá una persona con tales características ser galardonada con un Premio Nobel?

Al otorgarle el premio a María Corina Machado, el comité Nobel, integrado por Jørgen Watne Frydnes: Presidente del comité desde 2024. Anne Enger: Exlíder del Partido del Centro y ministra de Cultura. Asle Toje: Experto en política exterior y comentarista. Kristin Clemet: Exmiembro del gabinete del Partido Conservador. Gry Larsen: Exsecretaria de Estado de Asuntos Exteriores de Noruega pretenden mantener viva, la oposición intransigente, golpista, entreguista, intervencionista que ella representa, luego del fracaso del intento de intervención militar trompista en el país bolivariano.

Sr. Benjamin Netanyahu, Primer Ministro del Estado de Israel,3 Kaplan St. Hakirya,91950 Jerusalén, Israel: La población de Venezuela necesita protección internacional contra el ataque generalizado y sistemático al cual la somete el régimen venezolano. De modo que a la flamante premio Nobel de la Paz, del presente año, no le importa a quien acudir con tal de satisfacer sus oscuros intereses, que no son, claro está, ni la paz ni la justicia para su país.

Un premio tan desprestigiado le da la razón a aquellos que lo cuestionan o a quienes lo han rechazado, como el honroso caso de Le Duc Tho, el negociador vietnamita de la paz, quien, en 1973, rechazó el Premio Nobel de la Paz, argumentando que con qué solvencia moral lo podía recibir si Vietnam del sur continuaba en guerra y, por aparte, el premio lo compartió con nada más y nada menos que Henry Kissinger.

Cuando Hanói fue bombardeada en Navidad por orden de Kissinger, Le Duc Tho aceptó un armisticio. Pero cuando recibió el Premio de la Paz junto con Kissinger en otoño de 1973, se negó a aceptarlo, alegando que su homólogo había violado la tregua.

Cabe recordar el siniestro papel que desempeñó Kissinger, como funcionario de Estados Unidos, el que no fue realmente pacifista y, sí, falto de escrúpulos, basta recordar la frase dicha en tono de broma por él, junto al ministro de relaciones exteriores de Turquía: Lo ilegal lo hacemos de inmediato. Lo inconstitucional toma un poco más de tiempo. Frase que encierra mucho de lo que ha sido la política exterior del país al que representó y retrata lo que fue su desempeño como Secretario de Estado.

En fin, el premio Nobel de la Paz se ha otorgado a una persona que, sin merecerlo, nuevamente cobra notoriedad dentro de la opinión pública mundial, en momentos en los que su imagen pública estaba por los suelos, a causa de la falta de credibilidad y de legitimidad en su lucha por derrocar al regimen de Nicolás maduro y a la Revolución   Bolivariana. ¡Dedico este premio al sufrido pueblo de Venezuela y al presidente Trump por su decidido apoyo a nuestra causa!, escribió Machado, a lo que Donald Trump le respondió, fue “muy amable” al dedicarme el Premio Nobel de la Paz

Con plena seguridad, otras personalidades merecían ese premio, pero los verdaderos artífices de la paz en el mundo, los que luchan incansablemente por consolidar un mundo más justo y humano, no necesitan de premios, mucho menos tan desprestigiados como el Nobel de la Paz, para continuar con su noble labor, en aras de un mundo mejor.  

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