Un viaje sin costo: la historia del transporte gratuito en la USAC

Omar Marroquín Pacheco

En el corazón de la Ciudad de Guatemala, donde la vida urbana vibra con ritmo
acelerado, la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) se alza como un oasis
de conocimiento.
Sin embargo, para muchos estudiantes, llegar a las aulas era una travesía llena de
obstáculos: largos recorridos a pie, congestiones vehiculares y el fantasma del tiempo
perdido.
En el año 2010, asesorando el suscrito al hoy Arq. José Humberto Figueroa Galvez,
con la mente visionaria y el corazón palpitando por el bienestar de la comunidad
universitaria, emprendió una cruzada.
Su tesis, titulada «Vialidad y Estacionamientos en la ciudad universitaria», no solo
abordaba la necesidad de espacios para vehículos, sino que desenterró un problema
aún más profundo: la pérdida social del tiempo, por el desplazamiento peatonal.
El estudio del Arq. Figueroa reveló una realidad alarmante: miles de estudiantes y
personal administrativo perdían horas valiosas cada día desplazándose a pie dentro del
campus central.
El tiempo perdido, traducido en términos económicos, se hicieron mediciones de las
horas-hombre perdidas medidas por el salario mínimo, equivalía a cuatro veces el
presupuesto anual de la USAC en ese entonces: una cifra impactante que exigía una
respuesta urgente, para el año 2010 el presupuesto de la USAC rondaba los 2,000 mil
millones de quetzales, es decir la pérdida social de tiempo era de 8,000 mil millones de
quetzales al año.
Inspirado por esta realidad, el Arq. Figueroa no solo propuso la construcción de 4
nuevos parqueos, y su estudio generó desde la Coordinadora General de Planificación
de rectoría, una solución más audaz: un sistema de transporte gratuito que
conectara los distintos puntos del campus central.
La idea era simple pero poderosa: liberar a la comunidad universitaria del yugo del
tiempo perdido y brindarles la oportunidad de enfocarse en lo que realmente importa: el
aprendizaje.
La semilla sembrada por el Arq. Figueroa germinó y, en el año 2012, el sueño se
convirtió en realidad. El transporte gratuito de la USAC comenzó a operar, desafiando
el status quo y transformando la vida de miles de estudiantes.

Hoy en día, el sistema de transporte gratuito ha movilizado a millones de universitarios,
los autobuses recorren incansablemente el campus central y el CUM, conectando las
aulas con las dos entradas a la universidad, los sueños con las oportunidades.
El tiempo ya no es un enemigo, sino un aliado que se transforma en conocimiento, en
experiencias y en un futuro más brillante para todos.
El transporte gratuito de la USAC es más que un simple servicio. Es un símbolo de la
lucha por la equidad, por el acceso a la educación y por el derecho a una vida
universitaria plena.
Es la prueba de que, cuando la voluntad y la creatividad se unen, incluso las montañas
de tiempo perdido pueden convertirse en oportunidades para construir un futuro mejor.

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