Ya no me importas, soñador

1266587849866_fEsa noche me acerqué a ti de forma tan insinuante para que no tuvieras dudas sobre mis intensiones. Mis amigas me habían advertido de tu timidez, así que lo obvio era parte del plan.

Tu rostro se puso colorado. Tus mejillas, yu mentón, tu cara, se movía a pesar de la rigidez de tu rostro. Era una escena para capturar para la posteridad en mi mente.

Cuando pose mis dedos sobre tu rostro, te rendiste fácilmente. Sacaste la lengua, como pidiendo permiso para acariciar mis suaves dedos. Y eso me excito por completo.

Con fuerza empuje tu cuerpo sobre el sillón. Te reclinaste sumisamente, entonces aproveche para rasgar tu camisa, ver tus pezones y establecer mi vista en aquellos lugares preferidos para ser tocados  y mordidos.

Yo estaba húmeda, por supuesto. Y tú estabas a mis pies.

Así que tome tu mano para advertirte y la pose en mi vagina. Jugué con tus dedos, haciendo que entraran y salieran a mi gusto y a mi ritmo.

Entonces me trepe sobre tu cuerpo ya desnudo y me fuiste penetrando lentamente, hasta que por tu impulso de macho alfa, quisiste tomar el control. Pero solo lograrte arrancarme algunos gemidos y de ahí el sueño consumió tu torpeza.

Ahora te dejo en paz. Ya no me importas.

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