Video casero

Adriana viendo pornoMarcelo tiene un trabajo relajado, que no quita mucho tiempo. Redacta notas para comunicados de prensa, revisa correos y escribe frases para las redes sociales a través de perfiles falsos. Todas estas actividades las hace desde el palacio nacional de la cultura. Y siempre se esfuerza por quedar bien con sus jefes.

Llega muy temprano a la oficina. A las 10 de la mañana ya está libre. O casi libre. Para no aburrirse baja películas en el internet, y ahora le ha dado por ver porno.

Somos tres las personas que compartimos oficina con Marcelo. Yo lo tengo enfrente y Juani a la par. Lulú se encuentra en la entrada y es la jefa.

Cuando vio por primera vez el porno, (en la oficina claro) lo hizo con descaro y sin vacilación. Cómo que estuviera solo en su cuarto a punto de masturbarse. Vi en sus ojos mucha pasión por el sexo. Además tiene un coqueteo muy refinado. Cae muy bien.

Al poco tiempo nos convertimos en cómplices de sus aventuras sexuales cibernéticas. Todas compartíamos los link, al principio con timidez pero siempre como mucho morbo.

Un día llegó Lulú a contarnos que la oficina tendría un trabajo nuevo y urgente. Lulú es muy simpática. Se viste con ropa de secretaria de dependencia gubernamental de los ochenta. Con medias oscuras, falda larga y sus sacos ya lustrosos del uso. Pero no tiene más de 30 años, pero por el vestuario se ve 20 años mayor.

Ella saluda a Marcelo con mucho ímpetu, pero según dicen, es amante el mero jefe. Y ha sido la más entusiasta con los videos porno de este. A pesar de ser la encargada, se toma muy relajado el puesto de jefa y solo pide que tengamos a tiempo el trabajo.

El otro día nos invitó a un café para contarnos las ganas que le lleva al Marce, como le dice.

Un día, Lulú y Marcelo llegaron más temprano que lo habitual. Cuando Juani y yo entramos a la oficina, nos pareció que interrumpimos algo. Marcelo tenía su pene erecto que se notaba a simple vista en su pantalón. Y ella está muy excitada.

Pero siguieron con el mismo morbo viendo un video, que parecía casero y malo.

Yo comencé a imaginarme el pene de Marcelo. Creo que es enorme y muy bien formado. Grueso y largo. No se si me gustan así, pero me dieron ganas de verlo y tocarlo. Se lo comente a Juani por medio del chat y ambas nos reímos.

Yo también estoy pensando en lo mismo, me respondió.

Creo que Marcelo esta saliendo con la Lulú, me dijo Juaní.

Yo creo que es al revés….., la Lulú se lo coge a él, respondí y volvimos a reír.

Y que te parece si nosotras también pedimos un poquito. Te animarías, me dijo Juani.

Siiiiiiii, le conteste de inmediato. Un trío, pero con vos, no con la Lulú…….En ese instante nos dimos cuenta que todas teníamos ganas de coger con Marcelo. Nos gustaba fantasear con esa posibilidad.

De pronto, la puerta se abrió de improviso y era el jefe en persona. Fue como un shok que nos regreso a la realidad del trabajo.

Se paró en medio de la oficina y pregunto por el video. ¿Ya está listo?. Lo quiero de inmediato. Juani me miró y pensó que los habían cachado viendo porno en el internet.

Pero no era así. Lulú se levanto de lo más fresca y dijo que solo falta su aprobación, que habían hecho un buen trabajo. Lo tomó de la mano y lo llevo frente a la pantalla de Marcelo que seguía con el pene erecto, pero lo cubría con un periódico.

Juani y yo también nos paramos frente a la pantalla.

En la tarde el video se convirtió en un fenómeno viral en las redes sociales.

Marcelo hizo una buena edición, según el jefe. Lulú estuvo más excitada esa semana y cambio de look. Todos quedaron complacidos.

Marcelo tendrá más trabajo de ahora en adelante.

A mi me repugnó.

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