Vidas paralelas

Dos personas cambiaron mi percepción del sexo. Una chica de 26 años que trabajaba organizando intercambios de pareja y orgias. Según me comentó es un buen negocio y le daba para vivir bien y disfrutar su sexualidad. Y la otra persona era Gerson de un apellido alemán impronunciable. Es un hombre de negocios que contrataba prostitutas para satisfacer su fantasía, solo podía funcionar si él no participaba, solo obtenía placer viendo. A ambos los conocí en situaciones distintas, al final los tres nos hicimos amigos, llegaba al apartamento que tenía en Buenos Aires y compartían conmigo sus aventuras. Ambos me llevaron a otro nivel y me presentaron la que sería posteriormente mi mentora. Una señora adinerada que había hecho su fortuna trabajando primero como prostituta de alto nivel en Europa y luego manejando infinidad de negocios vinculados al sexo, no a la prostitución, decía ella. Ninguno de los dos me intento reclutar, pero si me dio mucho morbo conocer su trabajo y sus desviaciones. Quizás por eso nos hicimos amigos. Fui a varias fiestas sexuales, así las llamaba, nunca participe directamente, ni cogía con nadie en esas fiestas. Pero me despertó el deseo sexual. La gente que llegaba pagaba una cuota, ella los investigaba para saber quién podía ir y quién no. Y luego el intercambio de parejas, era algo así como una orgía pactada entre esposos que buscaban salir de la rutina. Ahí entraba el alemán, pues lo que le provocaba mayor placer era ver a su esposa ser cogida por varios tipos. Y por qué te gusta, le pregunte una vez. Y no me acuerdo su respuesta, pues no fue eso lo que me sorprendió, pero después de darme la explicación teórica, me tomo la mano y la llevo a su pene. Estaba hecho un mástil, duro y con vigor a pesar que su mujer había sido cogida varias veces. En una cena, meses después de ese episodio, y con más confianza con su esposa, le pregunte si a ella le gustaba, si lo hacía solo por complacer a su marido o qué era lo que la motivaba. Y su respuesta fue más sorprendente. De todos los modos lo iba ser, me dijo muy segura y le agradezco mucho que me permitiera hacer eso sin la mentira de por medio. Nuestra vida sexual es mucho más placentera así, que antes, agregó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *