Sueños húmedos de espanto

25222Quiénes son esas personas, pregunte con miedo. Tranquila, respondió Braulio. Por su tomo, supe que se trataba de mí el asunto.

Que hacen aquí todos, pegunte seria.

Braulio volvió a calmarme. Siempre has querido esto nena. Qué cosa, conteste.

Ummmmm, una orgía. Qué más.

Pero…………

Ella es Carolina, y le dicen la pelirroja, te das cuenta porqué, indico Braulio. El más viejo de todos, agrego al final, es don Oscar, se dedica a la pesca, pero sabes todos le dicen el viejito cañón. Queras saber porqué.

No, me imagino y no quiero.

Jajajajajaja, claro que quieres dijo muy serio. Ven toca, y me jaloneo con fuerza. Ves, agrego, tiene una verga tan grande que dios me guarde estar atrás……

Las carcajadas de todos hacían el ambiente más tenso.

Braulio tengo miedo, dije. Eres mi novio y tienes que protegerme –supliqué. No te preocupes nena. No pasará nada que tú no quieras.

Ahora vas a bailar para relájate.

Es que no quiero.

Pero cómo, si te encanta bailar. Entonces me jalo una silla plástica. Vamos muestra tu cuerpo nena. –Míralos dijo, están deseosos de ti.

Todos. Son muchos, mientras notaba una excitación desbordante en los rostros de aquellos desconocidos.

Vamos nena baila, desnúdate, ordenaba Braulio, pero al ver mi rigidez metió sus dedos entre mis piernas y toco mi vagina tratando de eliminar mis nervios y el miedo.

–Eso, grito la pelirroja. Queremos probar tu sexo. Beber de él. Hay que penetrarlo y saciarse dijo el más viejo.

–Pero yo no sé quiénes son…

–Nena, ¿desde cuándo eso es un impedimento? –preguntó reflexivamente Braulio.

No quiero, no así, Braulio, por favor, no quiero. NOOOOOOOOO. Y grite de miedo, griteeeeee como nunca antes.

A mi lado, Steve me calmaba.

Nena, qué paso. Estabas soñando?.

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