Sin funcionar

43EMi amiga Esther me lo presentó como el tipo más cool. En realidad es un chavo guapo, bastante atrevido y con fama de mujeriego. Coqueto, le encanta ser el centro del universo.

En la fiesta de la facultad me sentí sorprendida que se fijará en mi.

Bailamos y tomamos hasta la media noche. Después nos besamos en una esquina por varias horas, hasta que decidió llevarme a un motel.

En el carro metió sus dedos en mi vagina y constantemente me decía “mamita rica” te voy hacer delirar.

Mientras eso pasaba yo lo trataba de masturbaba poco a poco, pero su pene no respondía.

Cuando lleguemos al motel se pondrá dura, me dijo.

En el cuarto se repitió la escena. Sus manoseos eran acompañados de frases como “qué culo más rico”, “te haré gritar” y cosas por el estilo.

Cuando nos desnudamos note que su pene aún no alcanzaba la erección. Entonces trate de masturbarlo nuevamente sin resultado alguno.

Mientras tanto seguía lamiendo mi cuello y metiendo sus dedos en mi vagina, lo que me provocaba bastante excitación.

Al ver que no reaccionaba, lo tome entre mis manos con fuerza y me introduje el pene en mi boca, tratando de que tuviera una estimulación mayor, pero sin tener ningún resultado.

Entonces me dijo que las drogas que consumía le provocaba eso.

Recuerdo que me dio un poco de risa su explicación. Incluso le dije que sacara la droga, que no había problema si quería consumir.

Al principio pensé que era broma, pero no. Saco una bolsita con pastillas, ingirió dos y se puso tan eufórico que pensé que iba a estallar de un momento a otro.

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