Recuerdo de mis días más intensos

Llegue con Steve un sábado por la mañana con el objetivo de tener sexo y me quede atrapada tres días, conviviendo en aquel apartamento una aventura sexual interminable y delirante de erotismo y orgasmos multiples, que aún ahora recuerdo con placer perdurable. Después de tener sexo y orgasmos durante toda la tarde, pensé salir corriendo y descansar en casa, dormir y despertar hasta dentro de dos o tres días, pero hice todo lo contrario. Llamé a mi amiga, con quién vivía, y le informe que no llegaría ese sábado a dormir. También le avise a mi madre, por si llegaba al apartamento a buscarme. Así que después de dormir unas tres horas y despertar por una llamada de un enamorado, le hice sexo oral a Steve, en recompensa por haberme hecho la mujer más satisfecha del planeta horas antes. Y entonces fue más sencillo. Se vino en mi boca, como recompensa a su labor, se lo permití. Y  eso también significó para mi otro orgasmo de orgullo y satisfacción con el prójimo.

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