Peligrosa forma de olvidar al ex

Después de fracasar en el amor, el despecho aflora. No nos duele que nos dejen, sino por quién nos dejan. Pero al mal paso darle prisa. Y el fin de semana, luego del trabajo me prepare mentalmente para la aventura. Total si vuelvo a ser soltera no hay que tener cordura, le dije a Anita, mi querida amiga que me acompaña en este calvario. Ella muy a su modo me contesto: “pero no puta”. Claro, hoy lo haré con todo el mundo sin cobrar, le respondí y nos matamos de la risa.

Nos fuimos a meter a un disco-bar de esos patéticos que abundan en la ciudad. Con un montón de machos que te devoran con la mirada y si te sientes amenazada por eso, te meten la mano directamente, porque piensan que eso andas buscando. Un sitio sucio, mal oliente, en donde los orines del baño impregnan todo el ambiente y los clientes llegan mostrando algo más que el celular en su cinturones. Todos creyeron que éramos putas, esperando a nuestro padrote que nos daba permiso para salir y divertirnos antes de regresar al trabajo.

En fin. Dos chicas solas, tomando en un disco-bar, que más parece prostíbulo barato que otra cosa, con una vestimenta sexy y provocativa, sin recato alguno, era en realidad una provocación para todos los ahí presentes. Mi amiga llevaba un escote muy pronunciado, que dejaba ver claramente sus pezones. Además de tener un cuerpo muy bonito, sus tangas siempre están expuestas. Y yo, con una mini muy divertida, que ya no deja nada a la imaginación. Si íbamos provocativas y nos fuimos a meter a una jaula con todos los machos de la ciudad deseosos de violarte.

Rechazamos varias botellas del mejor ron de la casa. Simplemente no nos gustaban los tipos que la enviaban. Y esos rechazos acrecentaban las apuestas de la concurrencia. En realidad estuvimos en una especie de rifa. A ver quién nos cogía.

Pero para nosotros la adrenalina estaba más alta que el cansancio, el alcohol y la hora. Sin embargo, cada sorbo significaba una luz roja, avisando que no debíamos cruzar esa delgada línea que separa la conciencia con la inconciencia. Y menos en el lugar ese.  Bailamos, reímos, fuimos al baño juntas. Y juntas nos fuimos de ese lugar. Gracias a un ángel que se preocupo por nosotras.

Tú eres muy linda para andar provocando así, y menos en este lugar, me dijo el cantinero que nos servia una ronda más. El capricho de cualquier narco de aquí, es encontrar a la princesa que tú llevas dentro, y ellos no andan preguntando si quieres, porque cuando a ellos se les antoja, tu tienes que aceptar.

En realidad nunca me di cuenta del peligro. Solo estaba ahí en medio de todo ese deseo contenido. Si me dan tiempo, yo las saco de aquí, nos dijo. Es muy peligroso que se vayan solas.

Y si disfrute esa noche. La adrenalina fue buena para elevar mi estado de ánimo. El cantinero se porto lindo. Un tipo corriente y sencillo. Lleno de cosas extrañas. Nos ofreció marihuana para cerrar la noche con estilo. Pero nosotras queríamos acción. Nos llevo a un after party y luego a comer algo para esperar el amanecer. Al final nos propuso un trío. Será que aguantas, le dijo mi amiga aceptando el reto. De camino al motel, Anita se quedó dormida. Y yo, a disfrutar el amanecer, para olvidar a mi ex.

One comment

  • Frida

    Complementando yo diria que hay que tener cuidado. Con la lectura se me desperto el libido. Aqui un hombre de deveras aqui, .Que dizes?

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