Pasión oculta

Couple embracing

Mis manos estaban ocupadas. Seguía con mucho cuidado acariciando su pene. Estaba semi dura, pero poco a poco respondía a mis estímulos. Joaquín, estaba tirado literalmente en la cama, observando cómo jugueteaba con su miembro. No hacía nada, solo miraba. Su instinto de macho enjaulado lo tenía controlado.

Me franqueaba que le costará reaccionar a mis estímulos. Mi boca subsionaba con gran pasión y esmero. En otra circunstancia y con otra persona, estaba segura que por menos lo hubiera hecho estallar. Pero con él, la cosa era diferente. Desde hacía tiempo venía sintiendo su falta de deseo conmigo.

Entonces metí mi mano por debajo de sus testículos. Sus aromas eran ricos. Es un tipo muy aseado. Y poco a poco sentía un halo de inquietud en su comportamiento. Y me gusto que disfrutara lo que le hacía. Ya me dolía la boca pero me aguante, más por orgullo que por otra cosa.

Entonces mis dedos llegaron a su ano. Y sus nalgas se fueron abriendo, como quién pone un cuchillo caliente entre la mantequilla. Y se pronto su actitud pasiva se esfumo y sus gemidos eran una invitación a explorar su lujuria.

Así que de un tirón deje ir mis dedos ensalivados entre su culo. Y le dije, espero que te agrade. Y su pasión y lujuria llegaron al infinito; pase entonces mis manos entonces por tus nalgas y te apreté ese culo que pavoneas en el gym. Y de pronto, por arte de magia el semen corrió por toda su humanidad, extasiado de tanto placer que le daba.

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