Novios de casualidad

No me acuerdo cuando comencé a tener fantasías con el sexo anal. Mi novio, en ese momento pensaba que era desagradable, sucio, algo que el jamás practicaría. Así que nunca le dije que me gustaría probar. Después de año y medio de relación decidió dejarme. Al principio el pase mal, no quería sabe nada de los hombres, hasta que me volví a enganchar. Con esa persona, tuve mi primera experiencia. Era mas abierto, le gustaba experimentar y una vez me lo propuso dije que sí. Pero fue un desastre. Tomo el preservativo y se lo puso en el dedo, lo lubrico bien y trato de penetrarme, pero estaba tensa y fue difícil. Fracasamos. Pero me quedo el gusanito y al poco tiempo lo volvimos a intentar. Pero fue peor. El dedo entro, pero el dolor fue tremendo. Me desgarro algo y la sangre no paraba. Así que cerré mi culo y dije ya no más. Nos dejamos, pero no por eso. Luego estuve con dos novios más y nunca toqué el tema. Ya no me provocaba como antes. A ellos tampoco, así que comencé a olvidarme de dicha fantasía. Pero en una conversación entre amigas salió el tema y nuevamente se me despertó el morbo. No podía quedarme como una reprimida y comencé a buscar solución. Una noche, encontré al hombre ideal. Estaba peleando con mi novio y salí a divertirme. Ahí me enrolle con un tipo, quién me llevo a un motel. Quizás el licor, quizás que estaba despechada, quizás era la persona adecuada, pero estaba tan relajada, que cuando el me penetro, sin preguntar y sin más nada, por el ano, lo empecé a disfrutar poco a poco, hasta que tuve un orgasmo. Ahora somos novios.

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