Noche de deseos

Pasaron por mí a las 9, estaba recién bañada cuando mi madre me aviso que afuera estaba Heidy preguntando si iba a salir o no. Le dije adiós a mi madre y mi hermanito querido me dio un billete de 100, pásala bien dijo con desdén.

El carro iba lleno. Además de Heidy estaba Joaquín, Vera y Sofia. A dónde vamos, pregunte. A casa de Joaquín me dijeron al unisonó. Atrás iban las cervezas, las botellas de vino y ron y algo que comer.

Antes de las once llego más gente. Algunos no conocía. Otros de vista. Amigos imposibles de olvidar estaba ahí. La cosa se puso bonita y me desinhibí. Así literalmente. Al cabo de un rato llego Roberto, alguien a quién conocía de vista y hablamos un poco, nos besamos más y después de fue. Creo que no le gustaron mis besos.

Después baile con Alberto. Me dijo que cogiéramos, pero yo quería con Joaquín, así que le daba larga. No quería decirle que no, estaba tan a gusto bailando con él. Pero tampoco le podía estar dando aire, porque al final terminaría en la cama con él.

Alberto tenía ganas de atraparme. Con él tuve una aventura bastante larga, pero no quería saber nada más. Pero él insistía. Vamos nena, volvamos, me dijo varias veces esa noche.

En fin, una fiesta, una locura. El sexo rondaba a todos en aquella casa. Pero Joaquín estaba bastante ebrio para atender mis necesidades esa noche.

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