Mis ganas

Fue algo instantáneo, una química que jamás había sentido antes, una atracción de las que surgen una vez en la vida. Mis ganas de coger con Gerardo surgieron desde el primer instante. No sé porqué paso, pero así paso.

Una tarde llego a mi casa con varias de mis amigas. Me hablo de cosas de su vida y yo me puse estúpida a su lado, sin saber qué contestar, qué preguntar. Así eran las ganas que tenía por él.

Después salimos al cine, él, yo y toda la pandilla de amigos. Igual mi vagina estaba mojada cuando el me tomo la mano para subir las gradas del cine, al entrar ya iniciada la película. Ahí mismo hubiera querido que me tocará, pero no sucedió nada.

Después salimos a tomar cerveza, con toda la mara, y nuevamente me puse a tiro. Me enloquece y se lo dije abiertamente. Le roge que me llevará a coger, pero prefirió quedarse ahí con todos.

Luego nos fuimos al volcán. Como siempre, todo la mara apuntada.

En la noche fría, nos dormimos juntos y yo con las ganas por coger con él, que no dude un minuto en meterle mano y besarlo. Si besarlo. Por el frío, por las ganas, por qué había que besarnos, pero no paso nada. Solo dormimos muertos de frio y yo de ganas.

Cuando por fin tuvimos una relación, el deseo que se había acumulado por meses en mi cuerpo se desvaneció en un instante, cuando él después de penetrarme termino de inmediato.

Así de egoísta fue.Eso hizo esfumarse toda mi pasión.

Luego tratando de justificar su inoperancia, virtio unos comentarios patéticos, entonces preferí fumarme un cigarrillo para apaciguar mi desilusión.

One comment

  • Roberto

    Me encanta la historia y me puso nervioso, el joven de la fantasía, debió ponerse las pilas, ah! que muchacho.

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