Mi amado

A los 36 años me consideraba una mujer madura, desarrollada en todos los sentidos y con ganas de disfrutar la vida por delante. Pero a los 35 me divorcié y comencé a descubrir mi otra faceta.

No salía con nadie, no iba a fiestas, me sentía a gusto con mis libros, mi trabajo y mis amistades. Pero fue un chico de apenas 18 años que me cambió la perspectiva y comencé a loquear.

Era la novia, la amante, la vieja que lo cogía. Fui de todo. La mujer que le pagaba las borracheras, que le aconsejaba y que lo mantenía en casa cogiendo hasta dejarlo dormido.

Reflexione sobre ello hasta que su madre me dio una maltratada, amenazándome si no lo dejaba.

No lo deje a pesar que hacía años en andaba con una chica de 17. Tampoco cuando el contrajo una enfermedad sexual por andar con putas.

No puede decir si era amor o sado masoquismo.

Fue un mal rollo que duro hasta los cuarenta. Cuando el cumplía sus 23 años y me dijo que nunca me había amado, comprendí que todo había terminado.

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