Las compras

Una tarde llegue y tenía una colección de zapatos y ropa para que me probará. Le pidió a un gay que vendía ropa para sus amigas travestis que me las enseñara. Vamos dijo, pruébate todas. Era dos valijas llenas de prendas y zapatos. Le compre todo, son tuyas, pero quiero ver si te queda. Desnúdate y ponte primero los calzones. Me probaba en frente de ambos los bikinis, las tangas brasileñas, los shors, los hilos, los de media nalga, con sipper adelante, transparentes, fucsias, fueron más de 50 que me puse y todos le gustaron. Déjalos todos, le dijo. Luego fueron las faltas, entre más cortas mejor. Faldas y vestidos de una sola pieza, ajustados, cortos, negros de tirantes. Los largos los rechazaba. En fin, compro varios y luego me dio los zapatos. Fueron en total 6 prendas, 8 mini faldas, dos pantalones cortos, cuatro topless, dos blusas y cuatro pares de zapatos. Más los calzones. Sostenes no, le dijo al tipo. Mira, tócale, están aún duros y no son tan grandes, así que los debe lucir. El gay le daba asco y a mi morbo, quería que me viera, que me tocara y que se le antojará. Pero no pasó nada.

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