La primera vez

Esa tarde la lluvia había convertido la ciudad en un mar de angustia. Esa persona que compartía visiones y sueños conmigo, me confesó su creencia en el amor y agrego que también en el orgasmo de una buena relación sexual.

No habían pasado más de 30 minutos de aquella charla, cuando entramos a su apartamento dispuestos a besarnos.

Pero desde el principio mi piel lo advirtió, los besos eran solo el preludio de mejores tiempos.

Sus dedos flotaron de inmediato sobre mi cuerpo erizado.

Mi mente se había transportado a otra galaxia con su sola presencia. Pero cuando por fin sus caricisas lograr concretarse, explote. Todo estaba intensificado.

Así que cuando por fin me penetro, el grito de placer nos estremeció juntos. Jale su cabellera cuando al cabo de unos minutos llegue al orgasmo más rico que hasta ese momento había tenido.

El placer continuó en estado puro, se manifestó en su mirada y en sus palabras. Fue un solo instante, que significó todo una eternidad para mí.

Todo lo logramos juntos, a pesar de ser la primera vez que tenía relaciones con él.

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