Jovencitas

metiendo-mano-a-sacoTuve la suerte de conocerlo y la desgracia de enamorarme. Es un tipo mayor, divorciado, con hijos, mujeriego empedernido, pero con quién me compenetre bastante, sin el estigma de una relación seria o formal, más bien, una relación abierta, desapegada y muy pasional, más que emotiva.

Cuando lo conocí  yo tenía mucha más experiencia para darme cuenta a donde iba todo, pero claro no llegaba al nivel experto que él tenía. Así que, por el morbo que le provocaba mi juventud, juegue el papel de inexperta en asuntos sexuales, creo que me convertí en una mujer pasiva que esperaba que le dieran placer y me gusto descubrir aquellos aspectos de mi sexualidad poco explorados.

Me llevo de la mano por todo un recorrido de aventuras, descubrimientos y deseos que desemboco en mi enamoramiento del tipo. Todo se término cuando consiguió una nueva jovencita que le exigió que me dejara y así lo hizo, no sin antes proponerme una relación de amantes, para cuando nos den ganas, dijo.

No acepte ese nuevo rol y la separación no me dolió de nada, más bien pensé que era el mejor tiempo para que se diera.

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