Intimidado

Me estremecí cuando introdujo sus dedos en mi vagina. El lo sintió y entonces su otra mano se poso sobre mis pechos. Me volvía loca cada vez que sus dedos salían y entraban de mi vagina.

Me giro, me besó, me susurró cosas sucias, respire, entonces me penetro y no hubo tiempo a más.

Un orgasmo es un orgasmo.

Pero varios orgasmos, seguido de un flujo interminable de líquido, es un orgasmo líquido.

Con tan poco explote.

Fue una maravilla que no se volvió a repetir.

Se sintió intimidado, le dio miedo y me dejo de hablar.

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