Infieles felices

Me tenía frente a él, los dos completamente desnudos,cuando me cargó, abrí las piernas y lo rodeó con ellas su cintura. Fue una instante de inspiración. Lo beso, y lo sigo besando. Es fuerte, me sostiene sin arrugas. Lo sigo besando y siente mi humedad en su cuerpo. Poco a poco se sienta sobre el sillón y poco a poco me penetra. Lo hace con fuerza y provoca que interrumpa el beso. Me sostiene las nalgas con fuerza y estoy apoyada sobre la esquina de la cama, entra y sale rítmicamente, me provoca muchas sensaciones, me vengo una vez y el continua. No le suelto la lengua, sigo besándolo, me abré más las piernas, me penetra con profundidad y sigue a un ritmo mayor, esto sintiendo tanto placer, pero no me despego de sus labios. Exploto de nuevo, continua, me vacía, siento que estoy por explotar de nuevo. Ahora el me besa, y su ritmo no decae. Hasta explotamos juntos. Los dos nos quedamos callados, nadie dice ni hace nada por un instante, hasta que él comienza a acariciar mis senos, se ponen duros, me tiene de nuevo conectada, yo me incorporo y se la chupo. Comenzamos de nuevo y vuelvo a explotar. Es fantastico. Hasta que nos marchamos y me deja en casa. Le pregunto, como una especie de suplica, si volveremos a salir. Pero su silencio es sintoma de algo. Tengo esposa, me dice, como disculpandose. Y qué, le contesto, yo también.

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