Gusto complicados

a21Me gustan los hombres, sean mayores, robustos, grandes o feos. Lo digo en serio. He andado con hombres jóvenes, incluyendo un chico de apenas 17 añitos. También con viejos de 66. Algunos han sido bajitos, otros regordos y tuve uno que era peludo en todas partes del cuerpo y uno más que era delgado y narizón.

El flaco era un mate de risa. No tenía nalgas el pobre y desnudo se miraba indefenso y famélico. Pero tenía un pene largo, grueso y rosadito. El problema era que siempre me dejaba con ganas.

El chico de 17 años tenía la cara llena de acné y era incomodo besarnos. Sentir la grasa era desagradable. Lo compensaba el morbo que me provocaba su forma de ser y la curiosidad que tenía, muy dispuesto para aprender todo de mí.

Con el Gordo las cosas fueron muy distintas. El tipo además de obeso era feo. Pero tenía una personalidad de envidia. En la cama resultó siendo un tipo hábil con sus manos y lengua que siempre me dejaba satisfecha. Fue con él donde aprendí a moverme encima de los hombres. Le gustaba bailar, pero especialmente que le bailara, eso también me excitaba.

Con un muchacho de Puerto Barrios tuve también una experiencia de otro nivel. Un negro atlético, bien formado y con una anatomía estilo Cristiano Ronaldo. Me hizo llegar al cielo casi todas las veces y me regaló muchos orgasmos placenteros. Pero cuando estaba conmigo era habitual que me cambiara nombre o me dijera “mi leona”. No lo dejé por celos, sino por sus gritos siempre que se venía.

Nunca tuve corazón con los hombres, así que me dedicaba a fornicar por el puro gusto de encontrar el placer y todo se terminaba en el momento menos inesperado.

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