El poder es nuestro

masturbacionLa primera vez que observe mi cuerpo desnudo fue un lunes santo por la noche. Me acuerdo bien, por la fecha. La culpa de todo se la atribuyó al calor insoportable de ese día. Desesperada, comencé a lanzar al aire la poca ropa que andaba, dispuesta a dormir tal y como vine al mundo. De pronto me vi reflejada en un espejo grande que estaba detrás del  closet, y fue como salir de él y descubrir alguien extraño habitando en mí.

Esa noche estaba inquieta. Me tire al piso y subí mis piernas a la cama esperando una ráfaga de aire fresco. Pero una cosa me llevó a otra y mis manos iban directamente a explorar mi vello púbico. Era un imán que poco a poco me atraía. El sudor de mi cuerpo se confundía con mis fluidos. Recuerdo estar un buen rato tirada,  tocándome. Sintiendo mi cuerpo por primera vez. Y me maraville de las cosas aún por conocer.

Después me masturbaba a diario. Mis gemidos despertaban a mi hermana. A veces, solo se volteaba y me tiraba la almohada, a veces me gritaba “hace shoooooo, puta no dejas dormir”. Siempre fui escandalosa, así que mejor opté por hacerlo en el baño. Fue igual de fantástico. Para mí, la masturbación significó una herramienta útil de aprendizaje. Y fue por eso que luego alcance orgasmos maravillosos con mis parejas.  

Un día, por casualidad observe a mi hermano masturbarse. Yo que ingreso al cuarto y él que se viene. Su semen se esparcía en toda la almohada y su cara de placer cambio al verme. Me di por sorprendida pero no le dije nada. Otro día, mi madre comentaba a mi hermana haber encontrado a mi padre en el baño, “sacudiendo su pajarito”. ¿Será que ya no me quiere? le preguntaba mi madre a mi hermana. Esta entre risas le contesto “ma por favor, cojan más seguido y deje de preocuparse….”

A esa edad, tuve que enseñar a los chicos a tocarme. Los pobres se conformaban con darme besos y llevarme de la mano por la calle. Yo estaba más adelantada. Poco a poco comprendí la diferencia entre un pene circuncidado y otro que no. Me excitaba muchísimo masturbar a mi novio. Ver su cara, las expresiones y los gemidos que salían de su boca, mientras el semen escurría por mis manos diestras en esos menesteres.

En fin, aquí puedo pasar todo el día contando esa extraña y maravillosa relación con la masturbación y todas las lindas historias vividas. Pero no, todo sale por la sorpresa que me generó una  Asociación Provida de España y México que quieren que la Iglesia Católica reconozcan que la masturbación no es simplemente un pecado de lujuria, sino una forma de aborto: “si se acepta que los anticonceptivos son pro-abortivos debido a que representan una barrera física o química para que una vida humana llegue a su concepción, entonces debemos de aceptar que las masturbación es claramente una forma de aborto también, dijo su vocera una señora media loca y agregó, una vez que la Iglesia nos apoye, será más fácil hacer presión para que los Estados reconozcan como crimen la masturbación, porque eso es: un crimen”….. “quien se masturba debería ser considerado un genocida potencial”.

Ufff, que grueso, no. Sí es estúpido.

Una encuesta realizada meses atrás por la Universidad de Chicago entre 3000 ciudadanos de los Estados Unidos de entre 18 y 60 años, revela que el 38% de las mujeres lo hace con relativa frecuencia (las que tienen entre 20 y 39 años) mientras que el 61% de los hombres comienza en la adolescencia, y no abandona hasta entrada la adultez.

A mi, masturbarme me dio la oportunidad de explorar mi cuerpo y con ello logré una libertad sexual gratificante. Encontrar el placer sin depender de una pareja o el placer orientando a mi pareja a lo que más me lo provoca. La inocencia y la ingenuidad es parte del descubrimiento que también recuerdo por aquellos años y tiene sus beneficios, encontrar tu cuerpo y descubrir tu sexualidad. Si hubiera educación sexual, estoy segura que dejaría de ser tabú. Afortunadamente en mi familia siempre hubo una apertura a todo lo relativo a nuestra sexualidad y nuestra vida intima.

Hay que dejarse de pendejadas. El miedo que tienen, estás señoras/es y curas, es que la masturbación nos da mucho poder.

Y Ustedes, se masturban?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *