El novio que me daba celos

Le divertía que yo tuviera celos de sus ex amantes. Pero cuando reclamaba me contestaba siempre con un “eres una pendeja”. Deja de joder con eso, le contestaba.

Con el tiempo me di cuenta que esos juego erán una forma de acercanos en la intimidad.

El comenzaba a contarme sus aventuras, yo reclamaba y mis reclamos no cesaban hasta que sus manos expertas exploraban mi cuerpo y sin mucho esfuerzo me daban placer hasta que me hacían gemir y pedir una penetración.

En ese punto se ponía intenso. No te daré nada hasta que se te quite eso de la cabeza. Esos celos nos dañan a los dos, me decia, yo excitada poco me importaba sus aventuras.

Entonces le suplicaba, y a los dos nos gustaba ese juego. Cada quién en su rol. El de macho dominador y yo de celosa, sumisa y rogona.

Eso lo ponía ardiente y me cogía bruscamente, pero rico. Así fui feliz por mucho tiempo, hasta que un día los papeles se invirtieron y el no soporto sus propias inseguridades.

Afortunadamente yo si andaba con otro.

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