El novio perverso

Carlos se convirtio en tipo raro, distraído, sin detalles, con una chata y aburrida vida.

Siempre pensé que estaba sumido en una tremenda depresión. El decía que era una desilusión permanente, pues confiaba en las personas, aún sabiendo que lo iban a traicionar.

A pesar de todo, el tipo me hacia reír con sus ocurrencias. También me hacía pensar y reflexionar sobre la vida. Quizás eso dio lugar para que nos hicieramos novios.

En algunas ocasiones pensé que me cogía sin ganas. A mí me pasaba lo contrario, siempre tenía ganas con él, pues me generaba mucha empatía.

Lo recuerdo mucho, es más me costo superar nuestra separación. Fue un tipo que me enseño a conocer mi cuerpo, alcanzar el máximo placer posible y explorar mis límites.

Por eso desarrolle un vínculo sentimental hacia él muy fuerte. Y acepte sus estados depresivos.

Pero me desilusiono cuando me dijo que no le provocaba nada. Que era más feliz cogiendo con un hombre que conmigo. Es fue la muerte.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *