Despedida de fiesta

La fiesta de graduación de mi amiga Helen tuvo momentos estalares. Después de las doce, un conjunto de mariachis llego a celebrar. Pero había poca gente y los controles de calidad del salón nunca fueron buenos. Así que entre el sueño y el desgano, fui al baño antes de marcharme. Pero por eso mismo, me confudí y entre en la primera puerta a la izquierda que encontré y me sorpresa fue mayuscula. David, el ex novio de Helen y pretendiente mio estaba ahí, en aquel baño. Estaba con otro chavo, que no ubique de inicio. Ambos tenían el pantalón hasta abajo y las camisas desabotonadas. Ambos se besaban apasionadamente. Uno metia con descaro su lengua, mientras el otro mordisqueaba sus labios con mucha pasión. Estaban tan absortos el uno del otro que nadie se dio cuenta de me presencia. Uno de ellos le abrió las nalgas al David y le dejo ir el dedo. Este solo hizo un gemido profundo y dejo que todo fluyera. No sé si al final me vieron, pero si eso paso, eso los excito más. Uno penetro al otro y viceversa. No duro mucho, pero lo suficiente para que me marchara sin despedirme, antes que me pasaran más cosas.

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