Desbordados por la pasión

hot 90_thumb[8]Empecé besado su boca. Estaban tibios sus labios, su lengua se resistió al principio, pero en voz baja me decía aquí estoy. Su saliva y la mía humedecían nuestras ganas. El comenzó a sobarme más fuerte. Estaba muy excitado. Sus brazos fuertes y grandes me rodearon por completo y mi cuello comenzó a llenarse de saliva y pasión. Mis manos trataban de tocar su pene y se sumergían en una lucha intensa contra el cinturón del pantalón.

Nuestra respiración se sincronizo. Y sus manos encontraron mi vagina, húmeda y vital. Con movimientos torpes, con temor por lo desconocido, me tocaba bruscamente. Sus fuerza me provocaba muchas sensaciones, aunque aún seguía vestida, ya estaba lista para que mi hiciera suya. Entonces, después de batallar en silencio, su pene emergió entre sus piernas y ahí fue cuando no aguante más. Lo quería dentro de mi cuerpo, en ese instante.

Pero sus ganas lo llevaron a mis labios, así erecto y desafiante se fue introduciendo poco a poco entre mis labios y mis deseos. Y fue tan rico sentir lo caliente de su pasión que me agarre de sus nalgas con fuerza para tener más ritmo. En eso su pasión se desbordó y el sabor del semen fue el aviso del final.

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