Compromisos

Fui la novia de Javier durante una temporada demasiado larga. Lo dejábamos y volvíamos cada poco, estábamos bastante enganchados. Esa situación duro 4 años. En ese tiempo tuve tres parejas, siempre que nos dejábamos. Y con los tres terminaba, por regresar con él. Los reencuentros fueron lo mejor, y cada vez que volvíamos había más pasión. El nunca tuvo a nadie más, y eso me generaba mucho más placer y dominio de la situación. Los días que no pasábamos juntos, me dedicaba a escuchar la música que me seleccionaba, un poco para recordar su compañía. Y siempre que anduve con alguien más, le hablaba de mi frustrada relación. Ninguno lo supero en la cama. A pesar que todos me provocaron cosas extrañas, siempre me sentía más segura con él. La última vez que nos reconciliamos, ya tenía una relación más estable, aún cuando nuestras peleas anteriores no duraban dos o tres meses, la última ruptura llevaba casi cinco meses. Así que no quise terminar la otra relación, hasta asegurarme que esa seria la última vez que rompíamos. Y así se lo dije, y acepto mi condición. El otro chavo nunca se enteró y nuestra rutina de novios siguió como siempre. Me acuerdo que esa tarde cogimos, en mi apartamento y fue muy rico. Al terminar le iba a decir que hasta ahí habíamos llegado, pero no pude hacerlo, pues la tarde había sido bastante linda. Entonces lo pospuse. Javier llegó a eso de las nueve. Yo me había bañado y la idea era salir a bailar. Pero decidio llevar comida y quería coger. Y lo hicimos, casi toda la noche. Encontro la cama aún como las muestras de olor a sexo ajeno y placer compartidor y a pesar de su disgusto, se empeño en provocarme los orgasmos mas ricos que jamás me haya dado. En la mañana se marcho a casa con la promesa de regresar por la tarde. A medio dia llamaría al otro para terminar, así me hizo prometer Javier. Y así lo haría, si no fue porque llegó antes, con un ramo de rosas rojas y un cajita pequeña con una argolla de compromiso. Es la mejor promesa que tengo para que no volvamos a separarnos, me dijo. Entonces lloré y le dije que no. Que compromisos así no quería y lo dejamos para siempre.

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