Borachera

Ese día mi madre me esperaba parada en la puerta de la casa. Eran las 11 de la noche y la calle estaba vacía. En el interior del carro, un amigo hacia esfuerzos por que reviviera, pero era por demás. Sentía y observaba todo lo que pasaba a mí alrededor, pero era incapaz de reaccionar. Estaba ebria.

Mi madre muy enojada se acerco al carro y trato de abrir la puerta pero estaba con llave. Mi amigo salió, dijo buenas noches y estaba tratando de explicar mi situación pero recibió una andanada de improperios e insultos.

Mira hijo de puta, le dijo mi madre, mejor váyase a la punta antes que le diga a mi marido y le parta la madre aquí mismo. Entonces me saco como pudo y me entrego sana y salva a en los brazos de mi madre. Yo sonreía con picardía, como pidiendo perdón.

Te vas acostar, me dijo antes de darme una zarandeada. Borracha de mierda me gritaba, de plano este cerote de cogió. Mira con la ropa que andas, ya me imagino, con una enfermedad vas a resultar. Pedazo de imbécil.

Mi amigo subía al carro y se marchaba a toda velocidad.

Cuando me pude acostar, mi mente daba vueltas en círculos cada vez más rápidos, entonces, como pude me levante al baño y vomite todo. Solo así pude regresar a la cama, escuchando las maldiciones que aún mi madre expresaba en la sala. Y ahí fue donde me di cuenta lo tonta que soy.

Si no me hubiera puesto la borrachera que tenía, hubiera hecho el amor con Juan quién me trajo a casa. Y hubiera regresado sin recibir estos insultos de mi madre como si nada. Pero resulta que no paso nada, de lo que si quería que pasará y mi madre me odia por lo que piensa que paso. Qué ironía.imagen-coqueteo

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