Arrepentida

tryA veces me pasan cosas muy simpáticas, pero otras veces pasan cosas que deseas olvidar de inmediato.

Esa noche, estaba sola en casa, con ganas de empiernarme con alguien. Era uno de esos días en que maldices no tener novio.

Entonces encontré en el chat a un viejo amigo que durante algún tiempo me había tirado los chuchos, pero que no había pasado nada entre nosotros.

Estoy aquí en casa, le puse, ¿quieres venir?”. Su respuesta fue de inmediato. Claro, llego en media hora.

Antes de despedirse, me puso, ¿es en serio?

Si vente rápido, le anote, trae cerveza, aquí tengo boquitas.

De inmediato me bañe, arregle un poco el cuarto y me puse una licra sin ropa interior y una playera sin sostén.

Cómo hacía tiempo que lo había dejado de ver, cuando lo vi en persona no se pareció en nada al viejo recuerdo que tenía de él, menos lo identificaba con sus fotos de FB.

Su boca estaba seca, algo despeinado, estaba más delgado y todo el encanto de la seducción se había desvanecido al traspasar la puerta de casa.

Se sorprendió por mi invitación. Pero no le podía decir que tenía ganas de coger con él. Menos ahora que esas mismas ganas se había esfumado.

 

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