Acoso

5421El matrimonio, en los pueblos, sigue siendo un acontecimiento social de suma importancia. Por eso, este fin de semana, me fui a la fiesta de mi prima quién se caso con todas las de “ley” con un apuesto finquero de la región. De paso aproveche para visitar a mi mami.

Pensé en una reunión familiar, para recordar buenos tiempos, pero resultó siendo la fiesta más importante del pueblo.

Mi madre se molestó conmigo por mi ropa, “mira como vas, hija. Ni caminar podes con esos grandes tacones y la faldita que te pusiste, si no tapa nada…….” Mis primas iban igual pero con ellas no dijo nada. Es bastante conservadora y me cuida como que si fuera aún su nena linda. “Una mujer debe darse su lugar……para que no piensen mal de uno….. es que pareces una cualquiera enseñando todo……..” En fin, ya me hacían falta esos cuidados.

En la fiesta, en pleno ambiente, Javier llega a saludar. El, es un muchacho del pueblo, amigo de la familia y principalmente amigo de mis hermanos. Tenía tiempo de no verlo y me agrado mucho encontrarlo ahí. Ahora se dedica a la ganadería, convirtiéndose en una persona importante. Mi madre insiste para que vaya a bailar con él.

Javier se comporta aventado. Piensa que cuando la madre le arrima a la hija, y aquella va de regalada, lo que quiere es volar huevo con él. De primas a primeras me pone la mano muy debajo de la cintura. Me sonrío en señal de desaprobación y con un gesto le pido que suba la mano, pero no se da por enterado, al contrario, me toca, literalmente me agarra la nalga con fuerza.. “qué duras las tienes aún…..” Abusivo….

¿Qué haces Javier?……. bailando…..pero suéltame…….   Ah a poco…… puta, ya déjame en paz………………te pelas….. Atrás el grupo de amigos se ríen y esperan su turno conmigo. Los mando a la mierda a todos.

Luego viene el Roberto. Un conocido, amigo de mi hermano también. Me trae un trago. Hablamos un rato y de repente me propone ir atrás…… ¿cómo así? Si, como en los viejos tiempos….. Nunca me fui a ningún lado con voz, ¿Qué te pasa?……, vamos hombre, vamos a los baños de atrás del salón para un rapidito…….

Me cambio de mesa. Llega un tipo simpático a platicar conmigo. Lo miro jovencito. Habla solo grandezas. Me comienza a desesperar. Me toma la mano y me dice que le gusto….. No creo que esto me esté pasando a mi….. Llevo a penas dos horas y media en la fiesta y el acoso se convierte en algo desagradable.

Veo a la Chiqui, una amiga de la infancia. Aprovecho, voy y la saludo.

Hablamos tonteras. Mientras llega su marido. Un tipo desagradable. Nunca lo tope. Siempre hablando mal de las mujeres y diciendo groserías a diestra y siniestra. La Chiqui me lo endosa un momento mientras ayuda con el pastel.

El tipo me desnuda con la mirada, me siento mal con él a mi lado. Habla sin parar. De pronto me pone la mano sobre la pierna. De inmediato reaccionó y me le quedo viendo furiosa. Qué putas….. No tiene mujer….. lo vuelve hacer y le reviento la caraaaa….

A esas alturas ya estoy harta. Antes de pedir disculpas se regodea: “acaso no te gusta….. “  A tu madre tal vez….. viejo cochino……. La Chiqui no da crédito a nada. Yo tampoco.

De pronto una pelea. En una fiesta de pueblo nunca faltan los súper machos que por cualquier mulada se agarran a madrazos. Llega mi prima a calmar los ánimos y todo vuelve a la normalidad.

Me levanto y me voy afuera del salón a fumar. En el camino me topo a un ex novio con su esposa. Me reconoce y se queda platicando conmigo pero de entrada se ve que está borracho.

 Yo te hubiera dado de todo”, me dice sin más. No entiendo lo que dice y me hace sentir mal por la esposa. Borracho y necio, sigue diciendo tonteras. “Tú sigues siendo el amor de mi vida”, mientras su esposa enfurece, lo jala y antes de irse me grita zorra, puta maldita. Me quedo quieta, sin decir nada.

Ya no aguanto los zapatos. Todo está por terminar, pero antes mi madre me trae a otro imbecil. Quiero una foto contigo, para el facebook. Y zaz que comienza a meterme mano, mientras me dice una sarta de vulgaridades. Mi madre contenta de verme acompañado del pendejo.

Llegan las hijas del suegro. Atrás una jauría de machos hambrientos por hembras vírgenes. Uno se confunde y me aborda. Tú, quieres bailar conmigo, quiero, pero mis pies ya no dan más. Le respondo.. Él se queda maltratándome. “Pa qué putas vienen a la fiesta si no bailan, mejor deberían quedarse haciendo oficio en la casa…..vieja puta……”

Ya en la calle me doy cuenta que no hay espacio en el carro para mi. Entonces Ernesto, un primo lejano, se ofrece llevarme. En el carro se abalanzó sobre mí. Quiero que me des un beso…….. Dame un beso……..

Puta qué crees que soy, Santa Claus que regala besosss o qué putas te crees.

Na, tengo ganas de un beso y a mi nadie me los niega……..

Uff… salgo como puedo y me voy,

Qué fiesta….. Qué acoso…… Qué feo.

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