Casual

1225714593521_fHola, le dije, cómo estas. Bien, respondió aturdido por mi comportamiento. Su novia, me extendió la mano sin saber quién era y se presentó amablemente. Yo correspondí.

En ese instante no pude dejar de recordar todas aquellas cosas que me hacían feliz al lado de René. Pensé de mil maneras, las formas más tiernas que este cruel tipo tenía para seducir a un indefensa y tímida chica y hacerla explotar en su propia sexualidad.

No has cambiado nada, dijo René. Y antes que alguien dijera algo más, agrego refiriéndose a mí, pero hablando para su novia. Ella es mi mejor amiga. O fue, agregó antes que le corrigiera.  En ese punto no pude evitar sentir culpa por dejarme llevar por mis pasiones.

Eres muy bonita, le dije a Beatriz, la novia de René. Ella supo interpretar mi cumplido. Yo me marche con una sonrisa de triunfo en mi cara. Sabía que aquel chico que me despertó sexualmente había quedado en el pasado. Era la mejor prueba que la obsesión no conduce a nada.

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