Oportunidades para el nuevo gobierno

Mynor René Martínez

Para el doctor Bernardo Arévalo y su equipo, la gobernanza será un acto de malabarismo, debido a que los enemigos políticos tienen como consigna fustigar todas sus acciones. Eso no es nuevo, la consigna de los políticos corruptos no es sacar adelante al país, más bien es servir como piedra de tropiezo.

Es por ello que el nuevo gobierno deberá aprovechar todas las oportunidades que se le presenten para alcanzar sus objetivos, con miras a mejorar la calidad de vida de los guatemaltecos e impulsar la economía del país, a pesar de la falta de maniobras que tendrá en el Congreso.

En la actualidad se viven grandes cambios internacionales que pueden ser un salvavidas para el gobierno del Dr. Arévalo. En medio de los conflictos de Ucrania y de Medio Oriente, ambos fuera del continente americano, se espera que la situación internacional provoque un movimiento de los capitales de inversión.

A ello se le debe sumar la guerra comercial de Estados Unidos y China, que tampoco están muy cerca del contexto nacional. Sin embargo, las balas a nivel económico suelen pasar por encima, como en el caso de los precios del petróleo y de las cadenas de suministros.

En ese contexto, hay dos aspectos que Guatemala y el nuevo gobierno pueden aprovechar para atraer la inversión, la primera es atraer a grandes empresas a través del mecanismo llamado nearshoring, por el cual una transnacional transfiere sus procesos de negocio o de tecnología a países terceros, ubicados en destinos fuera de sus fronteras, con el fin de reducir costos.

Aunque este mecanismo no es nuevo, de hecho, eso es lo que llevó a China a estar en la primera posición mundial en el comercio internacional, lo que está cambiando es el destino de esos movimientos de capital e industrias.

En este caso, Latinoamérica y África son dos de las regiones donde se compite por ubicar a las grandes industrias, en particular Guatemala cuenta con un lugar estratégico para lograr captar esos proyectos.

El problema para Guatemala siempre es la corrupción, muchas empresas que vienen a realizar scouting deciden retirar al país de sus planes, debido a las “mordidas” que les piden los burócratas, acostumbrados a comerse los recursos, paran espantando a los inversionistas.

Es aquí donde el nuevo gobierno tiene una gran ventaja, gracias a que su consigna será la cero tolerancia a estos actos corruptos. Si logran que esto sea así, seguro que podrán aprovechar las oportunidades que ofrecen cualquiera de los dos bloques que dominan la geoeconomía.

Otro factor que tiene relación con el anterior, es el impulso que el gobierno de México le está dando a su región Sur, a través de los proyectos del Canal Seco Interoceánico y el tren Maya, entre otros.

Platicando en una oportunidad con el ex candidato Manuel Villacorta, el me manifestó que hay grandes oportunidades para Guatemala, tanto a nivel operativo como profesional, debido a que el sur de México va a necesitar recurso humano para crecer. A ello, se le suma la posibilidad que se desarrolle el occidente del país, que colinda con la frontera.

Si el nuevo gobierno lo sabe canalizar, incluso puede ser un polo de desarrollo que impacte profundamente y contribuya a reducir la migración creciente, eso mismo le puede interesar al gobierno de Estados Unidos, que incluso puede apoyar el crecimiento de la región.

Ojalá que los políticos del Pacto de Corruptos se den cuenta que, en lugar de entorpecer los procesos de desarrollo, puedan hacer sinergia con el Ejecutivo, para buscar la prosperidad del país, que al final es beneficio para todos, en lugar de meterse un puñado de billetes a la bolsa para saciar su codicia.

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